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10 directores que odiaron sus propias películas

A veces, la perfección no es suficiente.

10 directores que odiaron sus propias películas by Walt Disney Studios and Marvel shows Tom Hiddleston, left, and Chris Hemsworth in a scene from "Thor: The Dark World." (AP Photo/Walt Disney Studios/Marvel

Un guion, un buen elenco y una cámara de calidad. Muchos pensarían que aquellos son los únicos elementos que hacen falta para realizar una cinta memorable. Sin embargo, una producción puede llegar a abarcar hasta más de 100 roles, meses de trabajo e incontables piezas que encajan como un rompecabezas. ¿La parte difícil? Que cada involucrado en la cadena de responsabilidades cumpla en tiempo y forma su trabajo, de acuerdo a lo previsto entre el cineasta y los ejecutivos. Ante tal desafío, los errores son inevitables, y a veces, pueden llevarse consigo el largometraje entero.

Sus nombres están en el camino de la fama, son sinónimos de grandeza en Hollywood. Pero, no siempre pudieron brillar lo suficiente para hacer feliz a su público (o a ellos mismos). Desde David Lynch hasta Michael Bay, te dejamos una lista de legendarios artistas que tomarían el Delorean de “Back to the Future” para volver al pasado y decidir nunca hacer estas películas.

David Fincher – “Alien 3”

Puede que sea uno de tus mayores ídolos del cine; mas, no te dejés engañar por su grandeza: es probable que no quieras pasar una tarde junto a él. Durante los últimos años, su carácter temperamental y su impunidad a la hora de opinar le generaron una fama particular que no teme ocultar. Por ejemplo, cuando le tocó hablar de esta famosa franquicia mientras promocionaba “The Curious Case of Benjamin Button” en 2009, no tuvo problema en admitir que le pareció “horrible”. Salvo que, esta vez, tuvo razón.

“Tuve que trabajar en ella durante dos años, me despidieron tres veces y tuve que luchar por cada una de las cosas que se necesitaban. Nadie la odiaba más que yo; hasta el día de hoy, nadie la odia más que yo”.

Tony Kaye – “American History X”

A pesar de ser considerada un clásico de culto, su autor no tolera su existencia. Principalmente, porque no se considera realmente el creador de la obra. Según contó, nunca estuvo de acuerdo con las decisiones que el estudio New Line tomó al momento de editar el título en postproducción. Apoyado por la prensa, publicó numerosas cartas donde le pedía a los aficionados que no consumieran la versión final de la cinta e incluso luchó para que la retiraran del Festival Internacional de Cine de Toronto. ¿Sus muestras de rechazo no te parecen suficientes? Para The Guardian, Kaye contó que incluso intentó eliminar su participación de los créditos. Pero, el Gremio de Directores de América no lo permitió.

“Intenté quitar mi nombre y reemplazarlo con varios seudónimos. Uno fue ‘Humpty Dumpty’ y otro fue ‘Ralph Coates’, un jugador del Tottenham en la década de 1970”. 

Joss Whedon – “Avengers: Age of Ultron”

Es de público conocimiento que trabajar para Marvel es un ejercicio de paciencia y perseverancia, puesto que cumplir con todas las órdenes del estudio puede sacarte de quicio. En este caso, los millones de dólares que generó la primera entrega de los Vengadores significó un valor positivo para la empresa y los fans; pero, no para el hombre que le tocó tomar ese éxito y representarlo en una secuela. Tal fue su cansancio al concluir la producción, que nunca pudo terminar de ver el resultado final.

“Estoy exhausto y la pasé fatal (…). Estaba tan abatido por el proceso. Algo de eso era por el conflicto con Marvel, lo que es inevitable. Me siento orgulloso, aunque todavía hay cosas sobre la película que me frustran bastante”.

Mathieu Kassovitz – “Babylon AD”

“Pura violencia y estupidez”. Si pensaste que los amantes de los autos eran los únicos enojados con Vin Diesel, entonces te presentamos a este señor. Luego de trabajar con él en esta historia de ciencia ficción estrenada en 2008, el director francés hizo todo lo posible para desvincularse del proyecto que, parece ser, tuvo más de la visión del actor de “R&F” que de la suya. Hace algunos años, explicó:

“Se supone que la cinta nos enseñara que la educación de nuestros hijos significará el futuro de nuestro planeta. Todas las escenas de acción tenían un objetivo, debían estar impulsadas por un punto de vista metafísico o por la experiencia de los personajes… en lugar de eso, son como un mal episodio de ‘24’“. 

Joel Schumacher – “Batman & Robin”

¿Hay alguien en la sala que defienda este proyecto? Schumacher nunca conoció ese tipo de apoyo. La mayor parte del equipo se sintió mal por haber participado en él, incluido su creador. 

“Quiero disculparme con todos los fans que se sintieron decepcionados, creo que les debo eso. Me trataron como escoria. Era como si hubiera asesinado a un bebé”.

David Lynch – “Dune”

En la cima de su carrera, Lynch imaginó que el Óscar a Mejor Película para “The Elephant Man” traería proyectos igual de positivos. Por desgracia, la realidad fue otra. Al momento de rechazar la dirección de “Star Wars: Return of the Jedi” para adaptar la memorable novela de Frank Herbert, se lanzó hacia una producción que poco se relacionaría con el resto de su filmografía. Nuevamente, las elecciones de los ejecutivos a la hora de editar la cinta generaron que la versión exhibida se vea completamente diferente a la visión de su realizador. 

“Empecé a venderme en ‘Dune’. Cuando lo recuerdo, me doy cuenta de que no es culpa de nadie más que mía. Probablemente, no debería haber hecho esa película, pero vi toneladas y toneladas de posibilidades para las cosas que amaba, y esta era la estructura ideal para hacerlas”. 

Podés conocer la historia completa de ‘la mayor decepción de David Lynch’ acá.

Stanley Kubrick – “Fear and Desire”

Como el aclamado perfeccionista por excelencia de Hollywood, su nombre no podía faltar en la lista. Su filmografía desborda sabiduría, y es por eso que (durante la década de 1960), se formó la teoría de que el cineasta intentó borrar los negativos originales de este largometraje. En sus palabras, fue: “Un esfuerzo serio, hecho de manera inepta”.

Noah Baumbach – “Highball”

“The Squid and the Whale”, “Frances Ha” y “Marriage Story” le valieron cierto respeto en la industria, al posicionar su nombre entre los mayores directores de género dramático contemporáneo. Sin embargo, hubo una época donde su talento para contar historias literalmente no alcanzaba para llevarlas a cabo, dado que no contaba con el dinero suficiente. En su búsqueda de financiación, falló al creer que podría hacer este filme solo:

“Era demasiado ambiciosa. No tuvimos suficiente tiempo, no la terminamos, no se veía bien. Fue un desastre. Tuve una pelea con el productor, él la abandonó y yo no tenía presupuesto para terminarla”.

Tomas Alfredson – “The Snowman”

Martin Scorsese participó en la producción de este proyecto, y aun así, no fue suficiente. Según contó el cineasta, aproximadamente el 10% del guion no llegó a filmarse, y cuando lo notaron, ya era demasiado tarde.

“Nuestro tiempo de rodaje en Noruega fue demasiado corto. No nos enteramos de la historia completa y cuando empezamos a editar descubrimos que faltaba mucho. Es como cuando haces un gran rompecabezas y faltan algunas piezas, por lo que no ves la imagen completa”.

Alan Taylor – “Thor: the Dark World”

Para lo mejor de la taquilla, solo los mejores candidatos. Tras haber formado parte de títulos como “Game of Thrones” y “The Sopranos”, los productores detrás del Dios del Trueno consideraron que era la opción ideal para representar esta secuela. Pero, una vez más, las exigencias del sello que maneja el UCM bastaron para desmotivar a otro gran soldado.

“La experiencia con Marvel fue particularmente desgarradora porque tuve una especie de libertad absoluta mientras estábamos filmando, y luego en postproducción se convirtió en una película totalmente diferente. Eso es algo que espero no repetir nunca y no le deseo a nadie más”.

Michael Bay – “Transformers: Revenge of the Fallen”

Una franquicia que lo tuvo todo para llegar a las grandes ligas, y tan solo se quedó con un éxito de principiante. Sus secuelas jamás pudieron superar a su versión original, principalmente, porque Bay perdió las riendas de la historia desde su segunda entrega. En 2011, recordó:

Fue una porquería. La huelga de los escritores venía con todo. Fue terrible hacer un trabajo en el que tenés que tener una historia en tres semanas. Estuve preparándola durante meses en los que únicamente tenía 14 páginas de alguna idea de lo que era la trama completa. Es una manera absurda de hacer una película”.