10 momentos de series infantiles que tocaron temas serios

A lo largo de la historia del cine y la televisión, pudimos apreciar cómo algunos realizadores, por variados motivos, decidieron ir más allá de lo establecido. Entre los más conocidos de la gran pantalla, encontramos el caso de Hayao Miyazaki en Studio Ghibli y Tim Burton en Disney, ambos reconocidos, justamente, por crear situaciones o personajes de adultos, en productos dirigidos al público infantil. Gracias a Super Toon Fiesta (vía Youtube) les traemos una lista de ocasiones donde, programas para niños de la pequeña pantalla, tomaron un rumbo diferente del habitual.

“Hey, Arnold!” (1996)


Conocida como una de las mejores series de Nickelodeon, esta creación de Craig Bartlett siempre mantuvo un tono relativamente oscuro, tanto en su imagen como en su relato. Pero en el episodio 16, de la cuarta temporada, esto fue un poco más allá. En “Helga on the Couch”, pudimos descubrir el motivo de la malicia de Helga: sus padres. En el episodio (al ver cómo le hacía bullying a otro niño), es mandada al psiquiatra y allí, habla de los sentimientos negativos hacia sus padres, por la discriminación que hacen entre ella y su hermana. Presentando una situación en donde, incluso, abandonan a su hija, dejando en claro que su madre es alcohólica y que su padre es una persona en contra del progreso, junto con la ayuda externa. Esto generó en el personaje aquel sentimiento de ira y la necesidad de llamar la atención a la fuerza. Aunque parezca algo mínimo, fue crucial que se presente esto para su desarrollo en el programa, y también para la educación de un público consciente.

“Doug” (1991)

Esta serie animada de Disney fue de los primeros productos de la televisión en evidenciar en niños un problema que es más frecuente de lo que parece: la anorexia. En el episodio tres de la sexta temporada, “Chubby Buddy” (traducido al español como “La Amiga Gordita de Doug”), Patti se obsesiona con su cuerpo tras ver cómo un programa de televisión y un comercial argumentaban que ser gordo estaba mal. Al oír eso, el personaje comienza a tomar hábitos insanos, como no comer y el exceso de ejercicio. Luego de un tiempo manteniendo esa conducta, presenta síntomas de la enfermedad, como verse a sí misma de forma errónea a como realmente es. Doug se preocupa por ella, y en su intento de ayudarla, conversa con otras personas, pero todos opinan que está bien lo que hace. Hasta que la niña no sufre un desmayo, nadie hace nada. Ante el colapso de su cuerpo por el hambre, se le advierte del riesgo que está tomando y ella, al darse cuenta, le transmite a la audiencia el mismo mensaje. Con delicadeza y el objetivo de educar, este relato no solo expone la influencia de los medios de comunicación en su público y cómo la sociedad formó cierto estereotipo único de belleza, sino que también, de qué manera estos problemas se presentan frecuentemente en niños y jóvenes, y cómo las personas a su alrededor no suelen notarlo hasta que llega a un complicado extremo -o, incluso, están de acuerdo con esa necesidad de acercarse al estereotipo aceptado-.

“Static Shock” (2000)

A pesar de no haber sido trascendental, esta serie basada en los personajes de DC Comics y Warner Brothers, ya de entrada contaba con algo polémico para la época: su protagonista, el héroe de la historia, era una persona de color (Virgil). Que en el episodio “Sons of the Fathers”, de la primera temporada, debió enfrentarse al racismo, un enemigo que hoy en día continúa presente. Esta entrega comienza normal, hasta que Virgil le insiste a su mejor amigo, Richie, sobre conocer su casa, puesto que -a pesar de ser su amistad más cercana- nunca había conocido su hogar. Al llegar, el público conoce el porqué. En el momento de la cena, ocurre algo inesperado para nuestro protagonista, al recibir comentarios sumamente ofensivos por parte del padre de su amigo (incluso demasiados para la audiencia que tenía el programa). Luego de ello, Richie discute con él, por la forma en la que trató a su compañero, hasta que el adolescente termina huyendo de su casa. El racista señor Foley acude al padre de Virgil para encontrar a su hijo. En ese recorrido, y tras enfrentar al villano ficticio y figurativo del episodio, el padre de Richie logra entrar en razón y todo termina bien para los personajes. Es solo cuestión de pensar que este episodio se transmitió hace 20 años, para reflexionar sobre el desarrollo de la sociedad, y cómo este tipo de aportes en series, cuyo target eran mentes en desarrollo, formaron parte del cambio.

“Gravity Falls” (2012)

Este programa de televisión no solo presenta un misterio dentro del relato, sino, también fuera. Ya somos varios los que nos preguntamos cómo Disney, con el excesivo nivel de censura que aplicó en los últimos años, permitió que esa serie salga al aire. Podríamos hablar horas sobre los episodios que exceden lo que se considera apto para todo público, pero en este caso, elegiremos uno en particular: “Soos y la Chica Real”. En este capítulo, el personaje de Soos es acosado por una figura de un videojuego que encontró. El joven de 22 años, quien sufre de notable inseguridad y baja autoestima, se siente bien, por lo agradable y real que parecía, pero fue cuestión de tiempo para que la relación se vuelva tóxica. La mujer en la pantalla tenía como objetivo enseñarle cómo acercarse a otra mujer, pero se terminó obsesionando con él, y no permitía que lo haga, enojándose cuando “la abandonó” para salir con alguien. De tal forma que, lo perseguía por todas partes y saboteaba cada una de sus citas. Llegando a niveles de manipulación y desesperación enfermiza, solo pudieron detenerla luego de alcanzar la violencia física. En cuestión de minutos, la serie logró evidenciar y exponer las etapas del proceso de una relación peligrosa, algo que siempre es necesario de saber a cualquier edad, y que puede ser crucial para un niño entender cuándo es necesario prestar atención y solicitar ayuda.

“Steven Universe” (2013), reconocida por tratar tan bien temas tabú, también optó por mostrar una situación similar, pero desde una nueva perspectiva. En “Alone at Sea”, replican perfectamente un caso de violencia de género dentro de una pareja. De forma abstracta, muestran dicha situación y cómo el personaje logra escapar, enviando un mensaje que puede ser fundamental en la vida real de quien lo consuma.

“The Charlie Brown and Snoopy Show” (1983)

Con personajes sumamente reconocidos a nivel mundial, esta serie trató de la mejor manera un tema que tenía nulo tratamiento en programas infantiles: el cáncer. En “¿Why, Charlie Brown, Why?”, el cual fue un especial de la animación, el personaje de Janice tiene un día distinto en la escuela, porque se siente mal al punto de tener que retirarse. Tras pasar varios días sin verla, sus compañeros se comienzan a preocupar, por lo cual, deciden ir a visitarla. Al hacerlo, se encuentran con una situación inesperada: su amiga está durmiendo en una cama de hospital, repleta de máquinas y cables. La atmósfera del relato cambia completamente cuando se enteran que Janice padece leucemia. A partir de ello, se muestran las distintas reacciones de cada uno de los personajes: enojo, tristeza, miedo, falta de información, hacer como que todo está bien. Incluso muestran una situación en donde le hacen bullying por la calvicie debido a la quimioterapia, y cómo sus amigos deben cuidarla y defenderla. El capítulo termina con un final feliz y dejándole como mensaje a los niños que, ante esa situación, está bien experimentar varios estados de ánimo, pero que lo importante es mantenerse informados y ayudar al otro. Cabe destacar que se convirtió en uno de los episodios más recordados de la serie, obteniendo una nominación a los Emmy.

“El capitán Planeta y los planetarios” (1990)

Si hay en la presente lista una serie poco conocida es ésta y, casualmente, expone también el tema que, dentro de los demás mencionados, es el que menos se tocó en cuanto a los programas de televisión dirigidos a un público infantil: el sida. Su bajo reconocimiento es una lástima, tratándose de una trama que busca presentar los problemas ambientales y cómo los jóvenes pueden ser la respuesta para un futuro mejor. Por suerte, hay un episodio que sí es recordado, “A Formula for Hate”. En él, se presenta la historia de Todd, un joven que tenía todo a sus pies, hasta que es diagnosticado con VIH positivo. A lo largo del capítulo, se puede apreciar el rechazo y la desinformación que había en el instituto, hasta que los héroes del programa llegan para darle una lección educativa a los compañeros de Todd. Teniendo en cuenta el contexto, fue sumamente necesario que se tratase sobre ese tema en una serie de televisión, sobre todo si es dirigido a los niños, que deben comprender dicho hecho para poder tener el grado de conciencia y empatía necesario, de forma que no se repita la situación que se expuso en el show.

“Coraje, el Perro Cobarde” (1996)

Ya de entrada, no es primicia el hecho de que esta serie posee un estilo tan característico como aterrador, con momentos donde más de un adulto deseó poder cambiar de canal. Y este sería mi caso, ya que me resulta incluso difícil hablar sobre este episodio, por lo perturbador que resultó ser. “Freaky Fred” presentó una situación, de tal forma, que hasta el día de hoy es complicado intentar descifrar cuál era el objetivo de Stretch Films Studios y Cartoon Network, al permitir que saliese al aire. Este episodio trae consigo a Fred, un aterrador personaje que hace perfecta alusión a su título, y que ya desde su imagen, tiene un efecto desagradable en quien debe verlo. Él está obsesionado con cortarle el pelo a las personas y su sueño frustrado es ser peluquero. Tras recibir aquella información, todo comienza a volverse más raro de lo que ya era, y es que el problema de este relato, es su nulo nivel de abstracción. Es muy directo para quien puede entender el tema. El extraño personaje queda encerrado con Coraje, quien temblaba de miedo desde su llegada, en el baño. Allí, le va rapando su pelaje de a poco, hasta que lo invita a sentarse en su regazo para quitarle la parte de la cola, que era la única que faltaba pelar. Por suerte (para el perro y nosotros que tuvimos que soportar ver eso), la situación es interrumpida y -como debería suceder en la realidad- Fred termina con una camisa de fuerza en una ambulancia. Previo a esto, se revela que sus últimas víctimas fueron un cachorro y una niña, agregado también a un hombre muy barbudo, para no hacer tan obvio el caso. Pero, ¿es necesario decir más? Este episodio no solo expone, de manera demasiado textual, el acoso infantil, sino también, el hecho de que una persona enferma y peligrosa puede estar más cerca de lo que uno imagina, dado que Fred era un familiar cercano. De forma que, vamos a asumir que los escritores intentaron transmitir ese mensaje a los infantes y no tenían la única idea de perturbar a todo el público.

“Hora de aventura” (2010)

Con nueve temporadas al hombro, este programa no es justamente dirigido a los niños. A lo largo de su historia, logró abarcar un gran número de espectadores, que varían en su edad, gracias a los temas que toca, y de la forma en la cual decide hacerlo, permitiendo un necesario momento de reflexión. En este caso, presentamos uno de los casos más explícitos y especiales a la hora de expandir su universo: “All the Little People”, que explora el despertar sexual de los jóvenes, algo poco desarrollado en este tipo de shows, y deja una nueva interpretación cada vez que se vuelve a transmitir. En él, Finn recibe una bolsa con todos los personajes de la serie en versión miniatura. Luego de probarlos, sucede que no puede pensar en otra cosa que no sea seguir jugando con ellos. Por lo cual, decide hacerlo, pero de otra manera. Comienza a unir a distintos personajes, creando y explorando nuevas parejas. Pasado un tiempo, no solo se obsesiona con ellos, dejando que se deteriore todo a su alrededor, sino que también, crea caos y discordia entre las mini figuras. Al ver esta situación, Jake llega buscando controlar dichos hechos y haciéndole entender a Finn que está mal jugar así con las relaciones, ya que no puede manipular de esa forma sus pequeñas vidas. Por lo que, al entrar en razón, se despide de ellos y vuelve a su rutina. Este episodio presenta los cuatro universos que hay (tres de la serie y el del creador del programa, que juega con los personajes, como Finn con los minis, en la vida real) y está abierto a varias teorías e interpretaciones, siendo la más popular el hecho de representar la masturbación en los niños, la pubertad, el paso de la infancia hacia la juventud, y cómo en aquel proceso, el interés y la perspectiva de las personas cambian, proponiéndose querer descubrir distintas formas de relacionarse.