Actriz de “Game of Thrones” reveló que fue torturada durante 10 horas: “Fue el peor día de mi vida”

Así de duras eran las grabaciones de la serie.

Game of Thrones
tortura
Hannah Waddingham

Desde su finalización en mayo del 2019, no hemos tenido otro proyecto televisivo como este. Cuando se emitía este show, los domingos eran de GOT. Si no seguías esta historia, inevitablemente te enterabas de lo que sucedía episodio a episodio, ya que todos hablaban de ella. Uno de sus grandes atractivos, además de grandes guiones, eran sus escenas crudas. En la adaptación de las novelas de George R. R. Martin nunca fue un problema pensar “qué se mostraba y qué no”. De esta manera, hay fragmentos que aún son recordados por sus fanáticos por lo impresionables que fueron y lo mucho que transmitieron.

Es de suponer que grabar una serie de este estilo no es nada fácil, pero quizás nunca lo dimensionamos. Hannah Waddingham, quien interpretó a Septa Unella, le brindó una reveladora entrevista a Collider. Allí, contó lo duro que fue grabar el último episodio de la sexta temporada, “The Winds of Winter”. Pero antes, reveló cuál sería el final de su personaje en realidad: “Ella iba a ser violada por The Mountain y creo que habían tenido tantas quejas sobre la violación de Sansa que decidieron no hacerlo”. Pero este cambio se le comunicó con muy poco tiempo.

La actriz de 46 años se enteró “a último minuto” que finalmente Unella no tendría el final pensado en primera instancia. Así es como se enteró que el destino de su personaje sería ser torturada con agua/vino. “Creo que posiblemente cambiaron (la escena) cuando estaba en medio del vuelo a Belfast (capital de Irlanda del Norte) porque de repente me enviaron estos nuevos instructivos que decían que necesitaría un traje de neopreno. Y pensé que me habían enviado los bits equivocados. Y efectivamente, cuando llegué allí, me pusieron un traje de neopreno y pensé: ‘¿Por qué?’, y ellos dijeron: ‘Oh, es tortura con agua’”, explicó Waddingham.

Aunque pensamos que este tipo de extractos son obtenidos en pocos minutos u horas, no lo es así. Para lograr que la escena sea del agrado de la producción, la claqueta se habrá cerrados varias decenas de veces. “Allí me ataron a una mesa de madera con las correas grandes adecuadas durante 10 horas. Y definitivamente, aparte del parto, fue el peor día de mi vida”, concluía.

Además, afirmó su compañera que interpretó a Cersei que no estaba cómoda en el set: Lena (Headey) estaba incómoda tirándome el líquido en la cara durante tanto tiempo y yo estaba fuera de mí. Pero en esos momentos tienes que pensar ¿sirves la pieza y sigues con ella o te acobardas y dices: ‘No, esto no es para lo que firmé, bla, bla, bla’? Y luego lo curioso fue que, después de que terminamos de filmar durante todo el día, gente como Miguel Sapochnik, el director, pasó con una taza de té y un sándwich para llevar y dijo: ‘Hola, cariño, ¿estás bien?’. Y yo estaba como: ‘No realmente'”, aseguraba Hannah.

Incluso, afirma que aquel día de trabajo le significó secuelas físicas como psicológicas: “No tenía voz en absoluto, apenas podría susurrar y los moretones ya estaban apareciendo como si me hubieran atacado y yo estaba como: ‘Básicamente me acaban de torturar con agua durante diez horas’”.

La experiencia fue tan impactante que afirmó tener claustrofobia al agua. “Es bastante ser sumergida durante diez horas, y luego solo se puede usar un minuto y 30 segundos en la cámara”, terminó la artista londinense.

¿Recordabas la escena? ¿Qué opinás de ella ahora que sabes esta anécdota?