“Allen v. Farrow”: Woody Allen y Soon-Yi Previn aseguran que el documental de HBO está plagado de mentiras

El director de cine y su esposa rompieron el silencio.

Woody Allen y Soon-Yi Previn

Fue en 2017 cuando, tras una mítica carrera, el reconocido cineasta vio como casi toda la industria se puso en su contra al hacerse oficial la acusación de abuso sexual por parte de su hija adoptiva, Dylan Farrow. Previamente, su nombre ya estaba manchado por el escándalo que significó el juicio que su ex pareja (Mia Farrow) inició en 1992, tras descubrir que el realizador tuvo relaciones íntimas con su otra pequeña de acogida, Soon-Yi Previn. “Nunca he vivido con ella. Nunca en toda mi vida dormí en su departamento y nunca solía ir allí, hasta que llegaron mis hijos. Nunca tuve cenas familiares allí. No fui padre de sus hijos adoptivos en ningún sentido de la palabra”, argumentó Allen como defensa en aquel entonces, para Time Magazine. Luego de ello, se casó con la surcoreana en 1997 y vivieron con tranquilidad a pesar de los comentarios. Pero, el artículo publicado hace cuatro años cambió todo.

A partir de las declaraciones de Dylan, su imagen se volvió completamente negativa. En pleno apogeo del movimiento #MeToo, Amazon rompió el contrato laboral que los unía y las estrellas que participaron en sus proyectos se mostraron arrepentidos. Aunque negó las acusaciones en numerosas ocasiones e intentó mantenerse al margen de la situación, el estreno del documental en cuestión deja en claro que los involucrados no cesarán su accionar hasta encontrar justicia por sus actos. El mismo se enfoca en demostrar que el director no es inocente y que sus defensas son falsas, a partir de los testimonios de la familia Farrow y el enfoque de sus creadores, Amy Ziering y Kirby Dick. A días de su lanzamiento, un portavoz de Woody se acercó a Deadline para hablar en nombre del matrimonio: 

“Estos documentalistas no tenían ningún interés en la verdad. En lugar de ello, pasaron años colaborando subrepticiamente con los Farrow y sus ayudantes para elaborar un trabajo de desprestigio plagado de falsedades. Woody y Soon-Yi fueron contactados hace menos de dos meses y se les dio sólo unos días ‘para responder’. Por supuesto, se negaron a hacerlo”.

Con esto último, se refiere a que en la pieza afirman que se acercaron al hogar de Allen para hablar con él, su esposa y su hijo Moses, pero que no recibieron respuesta. Los mencionados rechazaron el contacto en un amplio ensayo que señala a Farrow por sus “invenciones y maltratos”. Cabe destacar, que los realizadores detrás del material disponible en HBO recibieron críticas negativas por centrarse principalmente en el relato de Mia y sus allegados, por lo que debieron justificarse con que el objetivo no era ponerse de un lado o de otro, sino llegar al punto logrado: contar una de las dos historias.

De una forma u otra, lo cierto es que los seguidores del caso se encuentran divididos desde su concepción. Si bien hay grupos que apoyan la causa, la investigación oficial “determinó que la versión de Mia no se sostenía, independientemente de lo que se le había hecho creer a Dylan de pequeña” (por medio de eCartelera), por lo que Woody fue imputado y, hasta el día de la fecha, es una lucha que nunca logró una respuesta unánime para comprobar cuál es la verdad.