Cine y arte: grandes escenas que fueron inspiradas por pinturas

El cine, que tuvo su inicio por las tierras de Europa en 1895, es considerado la habilidad de crear y proyectar metrajes (corto, medio, largo). Con el pasar de la historia, su influencia fue tan grande en el mundo, que pasó a considerarse el famoso séptimo arte. Aunque claro, a diferencia del resto de las susodichas (arquitectura, escultura, pintura, música, literatura y danza), dentro de una cinta, podemos encontrar varias concepciones de las destrezas mencionadas. A través de formas abstractas, la presencia o representaciones de las mismas, llegaron a formar parte del relato, de la mano de reconocidos directores que las incluyeron para darle un toque de superioridad a la obra. En algunos casos, como un simple detalle argumentativo o como una referencia directa. Sin dudas, los fanáticos del arte gozan del encuentro entre ellos, como son las películas que mezclan su cine con populares pinturas. Por ello (gracias a La Opinión A Coruña y Arte al Limite), les dejamos algunas escenas inspiradas por grandes momentos de las corrientes artísticas.

“Metrópolis” (1927), de Fritz Lang, es considerada una de las obras más importantes en la historia de la gran pantalla. Pero no todos saben que su mayor símbolo está inspirado en “La Torre de Babel” de Pieter Bruegel (1563).

“Inception” (2010), de Christopher Nolan, presenta un mundo repleto de juegos ópticos. Al igual que Escher en “Escaleras arriba, Escaleras Abajo” (1960).

“Psycho” (1960), de Alfred Hitchcock, otra película sumamente importante, encontró inspiración para el Hotel Bates en la pintura de Edward Hopper, “House by the Railroad” (1925).

“Django Unchained” (2012), de Quentin Tarantino. ¿Quién pensaría que esto podría ser algo más que un detalle cómico? El director tomó la idea de “El Niño Azul” (1770) de Thomas Gainsborough, para la representación de Jamie Foxx en aquella escena.

“Mean Streets” (1973), de Martin Scorsese, necesitó de la referencia de “La Llamada de San Mateo” (1601) de Caravaggio, por cómo el artista utilizó la luz en su obra. El realizador incluso dijo en una ocasión: “Él (Caravaggio) habría sido un gran director de cine, de eso no hay duda”.

“Shutter Island” (2010), de Martin Scorsese, toma inspiración de “El Beso” (1908) de Gustav Klimt.

“Melancholia” (2011), de Lars von Trier. Imposible sorprenderse con la decisión del director, reconocido por su forma tan característica de representar el arte. En la escena, Kirsten Dunst se pone bajo la piel de Ofelia en “Hamlet”, pero reproduciendo la obra de John Everett Millais (1851).

Escena de “Under The Skin” (2013), dirigida por Jonathan Glazer y protagonizada por Scarlett Johansson y Adam Pearson, basada en “Wanderer Above the Sea of Fog” (1818), de Caspar David Friedrich.

“La Muerte de Marat” (1893), de Jacques-Louis David, suele ser un gran elemento de inspiración recurrente en el cine. En este caso, para “El Padrino II” (1974), de Francis Ford Coppola, y “El club de la Pelea” (1999), de David Fincher.

“Girl with a Pearl Earring” (2003), de Peter Webber, basa todo su relato directamente en la pintura de “La Chica de la Perla” (1665), de Johannes Vermeer.

Sofia Coppola decide recrear totalmente el momento de la obra “Napoleón Cruzando los Alpes”, realizada por Jacques-Louis David, para una escena de “María Antonieta” (2006).

Escena cúlmine de “Forrest Gump” (1994) de Robert Zemeckis, inspirada en “El mundo de Christina” (1948), de Andrew Wyeth.

“La Última Cena” de Leonardo Da Vinci, también suele ser el ejemplo perfecto de representación de pinturas en famosos largometrajes. En este caso, podemos apreciar su referencia en “Viridiana” (1961) de Luis Buñuel, “Puro vicio” (2015) de Paul Thomas Anderson, “Watchmen” de Zack Snyder y “M.A.S.H” (1970) de Robert Altman.

Pedro Almodóvar es fanático de este tipo de homenajes. En “La Piel que Habitó” (2011), podemos apreciar la esencia de Tiziano con su pintura “Venus Recreándose en la Música” (1550).

“Barry Lyndon” (1975), de Stanley Kubrick, cuenta con varias influencias de diferentes artistas, entre ellos, William Hogarth y John Constable (siglo XVIII e inicios del XIX).

“El Imaginario del Doctor Parnassus” (2009), de Terry Gilliam, es reconocida como la última película en la que participó el legendario Heath Ledger, quien murió antes de poder finalizar el rodaje y su lugar debió ser ocupado por grandes compañeros del actor: Jude Law, Colin Firth y Johnny Depp. En determinada escena, podemos apreciar cierta inspiración de “Campos de maíz” (1931), de Grant Wood.

“El Exorcista” (1973), de William Friedkin, con una pequeña pero memorable referencia a “El Imperio de la Luz” de René Magritte, una serie de obras que su autor realizó desde 1947 a 1965.