Cómo será ir al cine cuando reabran, según AMC

La reconocida cadena de salas de exhibición ha creado un vídeo representativo que muestra de qué manera intentarán retomar su actividad.

AMC Theatres

Lo han dicho antes, pero esta vez es en serio. AMC Theatres acaba de perder más de 500 millones de dólares durante el último trimestre, debido al coronavirus, y no pueden seguir permitiéndoselo. Por lo cual, optaron por exponer sus planes oficiales para reabrir lentamente sus establecimientos a partir de la próxima semana y, de esa manera, presentarse como un espacio para que finalmente puedan llegar algunos de los esperados estrenos, incluidos “The New Mutants” y “Tenet“ (que, cabe destacar, no tendrá un lanzamiento mundial). Conocé las nuevas políticas detalladas que quieren implementar, incluidos los requisitos de máscaras, medidas de limpieza mejoradas y capacidades reducidas del auditorio.

Según emitió la empresa, los empleados y clientes deberán utilizar tapabocas dentro del lugar y mientras ven la película, a menos que estén disfrutando de bebidas y aperitivos. El menú se ha simplificado y no se proporcionarán recambios temporalmente. A su vez, los trabajadores llevarán rociadores desinfectantes electrostáticos para limpiar los auditorios antes de cada exhibición. Como parte del aseo, han invertido en aspiradoras con HEPA y filtros de aire MERV 13. También, habrá más tiempo entre cada función para que el personal de limpieza tenga la oportunidad de desinfectar las áreas. Además, alientan a los clientes a comprar las entradas en línea y permitirán que el público cambie de lugar si no se siente cómodo donde está. Cada sala funcionará a una capacidad del 30% o menos. Mirá el siguiente vídeo para apreciar la representación visual de lo descripto.

¿Qué significará esto para Latinoamérica? Los cines utilizarán este proyecto como una prueba. En el caso de ser eficiente, rentable y seguro, eventualmente, comenzarán a imitar su sistema. El único problema son los factores culturales y sociales, puesto que el comportamiento de las personas no es igual en todos los países, y aquello puede significar un riesgo total para el público general y la marca en cuestión. La única forma de que funcione, tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo, es si las personas respetan al pie de la letra el funcionamiento impuesto.