Crítica de “Estación Zombie 2: Península”

La secuela del film de Yeon Sang-ho se estrenará en los cines de manera online.

La nueva normalidad nos ha complicado la existencia a gran parte del mundo, en especial a las salas de proyección. La industria cinematográfica se vio afectada por muchos meses, puesto que debieron parar sus producciones o atrasar sus estrenos; pero quienes lograron más notoriedad fueron los servicios de streaming. La comodidad de ver una cinta en tu propia casa, sin riesgos de contraer el virus, es la mejor opción en estos momentos. Por eso, los cines se están haciendo ver y se encuentran proyectando sus filmes vía online. En este caso, se puede comprar la entrada para ver esta película apocalíptica, que una cierta similitud tiene con el coronavirus.

“Estación Zombie” es una cinta de 2016 que se encuentra en Netflix y ha tenido reconocimiento a nivel mundial por la buena recepción del público. Su trama se centra en un virus desconocido que se expande por todo Corea del Sur, logrando convertir en zombies a los afectados. A su vez, los pasajeros de un tren intentan sobrevivir hasta llegar a Busan, ciudad presuntamente segura y libre de estas criaturas. Ahora, llegó su secuela, la cual nos remonta a una Corea totalmente devastada post epidemia zombie. Cuatro años después de lo sucedido, el país sigue infectado por estas criaturas. El soldado Jung-seok se ve obligado a regresar a Seúl para recuperar un objeto valioso. Pero lo más interesante es que descubre que allí todavía se encuentran personas sanas, tratando de sobrevivir día a día.

Si bien su sinopsis parece un tanto intrigante, la realidad es que es más de lo mismo. La primera entrega ha dejado la vara muy alta, ya que tiene una buena historia y es extremadamente inquietante. En esta ocasión, no sucede lo mismo. Se desvirtúa un poco, camina en dirección contraria. Los zombies quedan en un segundo plano y pasa a ser otra cinta más de acción. Cuenta con casi el doble de presupuesto de su predecesora, y se nota, pero la escasez de ideas en su narrativa hace que la película se vuelva bastante monótona.

Con una duración de casi dos horas, el relleno se vuelve un gran problema al pasar los minutos. El conflicto se desencadena rápido, por ende, su desenlace se estira tanto que, por momentos, resulta aburrido de ver. Pero, la escena final la remonta un poco: inquietante, llamativa, dramática… todo lo que la cinta no tuvo en sus primeros cien minutos.

Un detalle nuevo sobre esta secuela es que los vivos son más importantes que los zombies. Los muertos sólo ayudan a empeorar el panorama, pero el problema está en los soldados que sobrevivieron al ataque y que se encuentran todavía en Seúl. Llamados como “Unidad 631”, estos combatientes se convierten en los villanos de la historia al mostrarnos cómo reclutan gente no infectada para tirarlos como carnada ante las terroríficas criaturas, en una especie de show para ellos. ¿Una trama similar a “La Purga”? Podría ser. Estos mismos son quienes hallan el camión con dinero, el cual se encuentra dentro de la misión del protagonista de viajar a la ciudad para encontrar los dólares y dar aviso, logrando una buena paga por ello; allí comienza un enfrentamiento con una pésima resolución.

Si bien las historias de zombies son sumamente ficticias, en esta ocasión, el director aporta muchas escenas fantasiosas que no logran generar ese miedo en el espectador y caen en lo absurdo, en lo bizarro; nuevamente cito la primera entrega de ejemplo, puesto que se ve mucho más real debido a su escenario y cómo presentan el problema, logrando generar una gran inquietud y el no querer despegarse de la pantalla. Cargada de efectos especiales y con carencia de dramatismo (algo en lo que se destacó su primera entrega, lográndonos hacer empatizar con los personajes), esta segunda parte no se encuentra a la altura de “Train to Busan”.

“Estación Zombie 2: Península” llegó a Cinemark Hoyts, cadena que se encuentra en colaboración con Cining, para poder brindarte una experiencia diferente en estos tiempos de pandemia.