Crítica de “Grandes Espías”

Vimos al ex luchador Dave Bautista interpretar a Drax el Destructor, un héroe de Marvel Studios, en “Guardianes de la Galaxia”. Ahora, es un agente secreto en la nueva película de STX Films.

Peter Segal la dirigió y fue escrita por Erich y Jon Hoeber, (que juntos trabajaron en  “RED” y “RED 2”, también comedias de espías). El encargado de musicalizar fue Dominic Lewis, que se destacó cuando eligió a Celine Dion y Britney Spears para acompañar al protagonista.

“Grandes Espías” (“My Spy”) gira en torno a JJ (Bautista), un agente de la CIA que es enviado a vigilar a la familia de Sophie (Chloe Coleman), una niña de nueve años. Ella lo descubre y, a cambio de no revelar su identidad, lo convence de (o mejor dicho, lo fuerza a) que le enseñe todo lo que sabe sobre el mundo del espionaje.

La dupla funciona excelente. Sus diferentes ocurrencias hacen que se vuelva divertida. A medida que la historia transcurre, Sophie desarrolla su coraje y endurece su personalidad, mientras que JJ se distiende y empieza a ver el mundo con un poco de sensibilidad.

Durante los 102 minutos, la actuación de Coleman sorprende y para bien. A pesar de su corta edad, hace que su personaje transmita inocencia y ternura, pero, al mismo tiempo, muestra su lado extorsivo y perspicaz.

Por otro lado, Kristen Schaal suma muchos puntos a favor. Ella es Bobbi, y acompaña a JJ en la misión. Lo admira y quiere aprender todo lo que él sabe, pero el agente de la CIA siente que es un fastidio. Schaal tiene un fuerte repertorio de comedia y genera situaciones repentinas que hacen reír.

Esta ficción combina “Entrenando a Papá” (2007), con The Rock y Madison Pettis, y “Niñera a prueba de balas” (2005) con Vin Diesel. Sobre todo porque tienen en común el hecho de que el protagonista masculino deja ver un carácter duro al comienzo, que ablanda a lo largo de la historia.

Un punto destacable son las referencias a otros largometrajes. Hay escenas muy entretenidas con diálogos o situaciones que remiten a “Notting Hill”, “Iron-Man” y “Shrek” (uno de los mejores momentos de la cinta). También, se hace alusión a “E.T” y “Los Cazadores del Arca Perdida”.

Sí, es divertida, pero no tiene el guion más original de todos. Su encanto ficcional va por otro lado, y es la mezcla de géneros. Una comedia familiar, con subtramas de acción y romance que hace que el tiempo pase de manera agradable.

Si bien “Grandes Espías” no es realmente una película de espías, esa cuestión le da un motivo y punto de partida. Pero las situaciones divertidas que entretienen al espectador se generan por otras razones, y es una lástima que no se potencie la premisa al máximo.