Crítica de “One in a Thousand”

La película se alzó con el premio a Mejor Dirección de Arte y Mejor Dirección en la edición número 35 del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.

One in a Thousand

Aunque esta vez fue lejos del mar, el evento presentó más de 100 títulos. Entre ellos, se encuentra la cinta dirigida por la correntina Clarisa Navas, que exhibió la historia de un grupo de jóvenes perteneciente al humilde barrio Las Mil Viviendas. Todo se mueve a partir de Iris (Sofía Cabrera), una adolescente de 17 años que se enamora de Renata (Ana Carolina García) y, junto a sus amigos Darío (Mauricio Vila) y Ale (Luis Molina), emprenden en un viaje personal para dejar sus miedos atrás. Invita al espectador a sumergirse en el descubrimiento y el aprendizaje de la transición hacia la adultez.

Principalmente, es necesario destacar la labor, reconocida oficialmente con un premio de la dirección de arte. La audiencia literalmente puede vivir la experiencia del barrio, cuya esencia nacional está presente en cada detalle. Lo importante es el escenario, ahí se encuentra el alma del film. En la vereda, en la decoración de las casas, en las botellas cortadas, en el jugo Baggio arriba de la mesa. El interior de los personajes está presente en cada recoveco, porque el asentamiento siempre estará ahí, pero sus integrantes se mantienen en movimiento. Con planos abiertos y la cámara en mano, podés caminar por los pasillos y sentirte parte del espacio.

Y si de aspectos técnicos hablamos, podría decirse que Navas nos invitó a espiar la vida de esta comunidad. Es visual, pero no experimental, puesto que no busca profundizar desde la técnica. Lo importante son las personas y su conexión con el exterior. Desde su inicio, se puede apreciar el bajo presupuesto, que lejos de ser un impedimento, colabora a la construcción de su valor principal. Incluso la escasa iluminación, dada por la naturaleza del barrio, se siente con un significado particular (el secretismo, lo que pasa entre las sombras). Por momentos la cámara se queda quieta, el plano no cambia, como si la cinta te invitara a apreciar un pedacito de la historia de estas personas. Un momento de sus días de calle y desconocimiento durante la adolescencia.

Adolescencia, esa etapa desafiante donde las palabras pueden convertirse en armas y los miedos en oportunidades. A través de conversaciones casuales, y con una naturalidad admirable por parte del elenco, se percibe un tema mucho más profundo: conflictos de identidad y enfermedades de transmisión sexual. La desinformación, la desigualdad y el estereotipo. La comunidad LGBT, representada en los hombres por medio de la violencia, y por las mujeres desde un punto sensible e inseguro. Lejos de querer marcar un ideal o encasillar a sus creaciones, se nota que son las vivencias de la misma realizadora quien propone al público a ver todo con sus ojos. Por medio de relaciones sencillas, expone la necesidad de mejorar el sistema de educación sexual, que debe ser libre, gratuito y accesible.

Por último, cabe remarcar que el largometraje se enfoca en sus personalidades, la línea de acción es un detalle de estructura. Por ello, hay que aplaudir la dirección de Clarisa (que también fue reconocida con un premio), una cineasta que trabaja con la filosofía del silencio por encima de mil palabras. El grupo de jóvenes que eligió, y la forma en la que moldeó sus papeles (con una constante dicotomía entre los distintos dúos), se mantiene en sintonía y coherencia. El ritmo emana de las actuaciones que, acompañadas del impecable escenario y la cámara irregular, denotan un realismo abrumador.

En conclusión, un título sumamente rico e interesante para conocer la magia correntina como un participante activo de ella, y para confirmar la necesidad de informarse, a través de adolescentes en pleno descubrimiento de sí mismos. Esta es la segunda obra de la directora Navas, quien obtuvo una Mención Especial en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián y se llevó el Sebastiane a mejor película LGBTQ del continente sudamericano. Pueden ver la cinta a partir de la primera semana de diciembre en la plataforma CineAr Play.