Crítica de “The Suicide Squad”: cuando lo bizarro se convierte en asombroso

La película llega a los cines argentinos el 5 de agosto.

The Suicide Squad

Cuando se estrenó la primera entrega de esta historia de antihéroes, de la mano de David Ayer, las expectativas del público eran altas. Luego del material presentado, las duras críticas aparecieron. ¿Cómo lograr hacer una segunda cinta sobre el Escuadrón Suicida sin morir en el intento? James Gunn puede explicarlo a la perfección.

Dirigida por el cineasta recientemente mencionado, este filme nos trae nuevamente a Margot Robbie, Joel Kinnaman y Viola Davis. En el reparto, los acompañan Idris Elba, John Cena, Pete Davidson, Sylvester Stallone, Peter Capaldi, Michael Rooker, Jai Courtney, Sean Gunn, entre otros.

Con una premisa -en un inicio- un tanto parecida a su antecesora, esta cinta logra superarla por lejos. Claramente, la seriedad y la intención de hacer una de las típicas películas de DC no están presentes en la obra. Hay incontables escenas de humor, pero no agotan, se pueden apreciar.

Asimismo, la interpretación de los personajes en esta ocasión es sobresaliente. La versión estrenada en 2016 estaba conformada por un reparto de estrellas como Will Smith (Deadshot) y Jared Leto (Joker), pero sólo resaltaba Margot Robbie (Harley Quinn); es decir, el resto del elenco pasó a un segundo plano y estuvo de relleno.

En el caso de la recientemente estrenada, no sucede lo mismo: cada uno tiene su merecida importancia y sobresale por su excelencia. Todos tienen algo interesante para contar y mostrar, además de que tienen su toque humorístico que los caracteriza. Se empatiza con cada uno de ellos, que es lo que le faltaba a su antecesora.

Con momentos completamente delirantes, mucho gore y humor negro, esta segunda entrega de los antihéroes es recomendable para ver en la pantalla grande porque es bastante atractiva visualmente.

En cuanto a sus escenas post-créditos, no hay nada demasiado revelador. ¿Hay que quedarse a esperarlos? Sí, es necesario… pero, deja mucho que desear.

En conclusión, esta obra es sumamente divertida, sobrepasa los límites y es bastante llevadera. En definitiva, Gunn no sólo lo logró, sino que superó las expectativas.