Curiosidades de “Baby Driver”

La película dirigida por Edgar Wright y estrenada en 2017 ha causado una sensación al momento de su lanzamiento. Los espectadores fueron cautivados por la historia, la música y la interpretación de cada uno de sus personajes que, cabe destacar, hay un intrigante elenco en la producción: Ansel Elgort, Lily James, Jon Hamm, Eiza González, Jamie Foxx, Kevin Spacey, Jon Bernthal y muchos más. Si te gustó esta cinta, hoy es tu día de suerte porque te traemos algunos datos del detrás de escena que seguramente no sabías.

La fama de su cineasta

No es el primer proyecto importante del que Edgar Wright toma las riendas, ya que estuvo en la silla del director cuando se realizó “Scott Pilgrim vs. the World” y demás producciones. Logró hacer una cinta que tuvo muy buena aceptación del público, con un presupuesto de 36 millones de dólares (un tanto bajo) y, en su primer fin de semana en cartelera, logró casi lo invertido: 30 millones de dólares. Luego, en total alcanzó recaudar $226.945.087.

Tarantino en la película

En los créditos aparece el famoso director que hizo “Pulp Fiction”, “Kill Bill”, “Reservoir Dogs”, “Inglorious Basterds” y muchas más cintas populares. Su nombre está dentro de esta producción porque aconsejó a Wright en una escena de persecución de autos. “Me dio apoyo en general y una idea muy genial para el guion”, contó Edgar. Aunque no es la primera vez que aparece en sus películas, sino que en “Scott Pilgrim vs. the World”, Quentin hizo un primer plano a los pies de Ramona Flowers (es de público conocimiento el fetiche que tiene el cineasta con esta parte del cuerpo).

Inspiración

El director ha confesado que se le ocurrió la idea de la historia hace unos veinte años, pero la realidad es que, gran parte de su musa fue gracias a un video musical que dirigió en 2003. En la primera parte del largometraje podemos ver que recrearon una escena del videoclip Blue Song, obra de Mint Royale. Allí un conductor se queda esperando a un grupo de delincuentes, mientras ellos roban un banco.

Complicaciones con Estados Unidos

Wright tenía problemas con las tomas sobre paisajes y autopistas de este país, ya que, siendo un ciudadano inglés, creía que no podía hacer una película sobre la nación americana. Es por esto que se propuso hacer un viaje por diferentes estados de EE.UU. “Hace diez años conduje de Nueva York a Los Angeles, y de Los Angeles a Vancouver. Sentía que no podía hacer la cinta hasta haber tenido experiencia en las autopistas de Estados Unidos. Literalmente escuché música todo el tiempo. Manejé por mi cuenta y escuché melodías como siete horas al día mientras conducía por el país. Fue mágico”, expresó en una entrevista.

Su relación con un ladrón

Para poder adentrarse en esta historia también se metió en el mundo criminal. Buscó ex conductores a cargo para poder adquirir experiencia en el tema y lo contó en una entrevista también: “Cuando estaba escribiendo el guion, aquí en Los Angeles, había un tipo en particular con el que pasé mucho tiempo. Un sujeto llamado Joe Lawyer. En los años 80 y 90 cometió más de 30 robos a bancos y fue encarcelado por diez años. Lo conocí en una cafetería llamada Inteligentsia, en Pasadena. Entré con cierto temor, porque somos de diferentes estilos de vida, pero lo primero que me dijo fue ‘Hey, hombre, me encanta Hot Fuzz. Me la sé de memoria’. Le pregunté: ‘¿Alguna vez escuchaste música camino a un robo?’. Y él me respondió: ‘Nunca lo haría. Tengo suficientes demonios aquí arriba haciendo música’, mientras apuntaba a su cabeza”, confesó el cineasta.