Curiosidades de “Requiem for a Dream”

Basada en la novela homónima de Hubert Selby Jr. y dirigida por Darren Aronofsky, esta película es ampliamente considerada como una de las cintas más viscerales y perturbadoras del cine.

Les dejamos algunos datos interesantes sobre este largometraje que dejó una indudable marca a inicios de los 2000 e imágenes inolvidables en nuestra mente.

¿Mala suerte?

Ninguno de los miembros del elenco fue la primera elección de Aronofsky. Faye Dunaway, Neve Campbell, Dave Chappelle y Giovanni Ribisi fueron considerados para ser protagonistas en un inicio, pero, por distintos motivos, todos rechazaron sus papeles. Hecho que derivó en la inclusión de Jared Leto, Ellen Burstyn, Jennifer Connelly y Marlon Wayans.

La exigencia de un actor

Para prepararse en su papel de adicto, Jared Leto perdió 13 kg. También investigó y salió con pacientes reales que sufren por la droga. Por si no era suficiente, reveló que se inyectó agua para simular el uso de la heroína (cosa que nunca volvería a hacer).

Por otro lado, el realizador les imploró tanto a Leto como a Wayans que se abstuvieran de tener relaciones sexuales e ingerir azúcar durante 30 días como una forma de entrar en la mentalidad de sus personajes. La idea era lograr la sensación de antojos naturales y la desesperación que los acompaña mientras están en pantalla.

Trucos arriesgados

Aproximadamente a los 90 minutos de la película, podemos apreciar una toma trippy y surrealista de Harry cayendo mientras alucina. Para lograr ese efecto, la cámara se unió al extremo de una cuerda elástica y se dejó caer para ver si se detenía pulgadas antes de golpear el suelo. La prueba fue exitosa y el método se utilizó durante la filmación, pero ¿qué hubiese pasado si se estrellaba? Podría haber significado un gasto inmenso de tiempo y dinero.

La charla que fue real

En una de las secuencias más memorables, Harry y Marion tienen una conversación telefónica que refuerza lo separados que están. A diferencia de la mayoría de las llamadas en el cine, el director tenía a los dos actores hablando entre sí de verdad. Ambos lados se filmaron simultáneamente en diferentes extremos del mismo escenario, como una forma de provocar reacciones genuinas. Esto generó que parte de la charla fuese mera improvisación.

Montaje De hip-hop

Generalmente, en los films que gozan de una duración promedio de 100 minutos aproximadamente, se utilizan entre 500-600 tomas. Pero, gracias a la secuencia del “montaje hip-hop”, este título incluye un exceso de 2.000 planos. Para lograrlo, se unieron una serie de tomas extremadamente cortas con un ritmo acelerado. Aronofsky optó por filmar de esta manera para reflejar el estado mental maníaco de un drogadicto que se encuentra bajo la influencia de determinada sustancia y la pérdida de control que sentiría como resultado.

La escena arruinada que quedó

Durante el monólogo de Burstyn sobre envejecer, podemos ver que la cámara se aleja ligeramente. Molesto por el error técnico, el cineasta gritó “Corte” y le preguntó al director de fotografía, Matthew Libatique, al respecto. Aparentemente, lo que sucedió es que estaba tan conmovido por la actuación de Ellen, que comenzó a llorar y se movió levemente porque el ocular estaba empañado. Aronofsky terminó usando la toma en el corte final de la película.

Según su director, esta no es una “película de drogas”

“Nunca me interesó representar una historia sobre adictos”, dijo Aronofksy en una entrevista en 2000, y agregó: “Los encuentro realmente aburridos. En muchos sentidos, lo veo como un film de monstruos. La criatura era invisible, vivía en sus cabezas. La adicción es un pozo de emoción. Trata sobre todo lo que la gente hará para escapar de sus realidades y lo que sucede cuando persigues una fantasía. Pero, sobre todo, se trata de amor. Más específicamente, de lo que sucede cuando el amor sale mal”.