Curiosidades sobre Wes Anderson

El cineasta, cuyo producto estrella fue “El Gran Hotel Budapest”, se encuentra dentro de los directores más conocidos del panorama post-moderno. Nacido el 1 de mayo de 1969, el también guionista, actor y productor, obtuvo reconocimiento por haber dirigido otras producciones: “Fantastic Mr. Fox”, “The Royal Tenenbaums”, “Rushmore”, “Moonrise Kingdom” y “Darjeeling”. Fue nominado a Mejor Guion Original, en los Premios de la Academia, por tres de sus trabajos (también a Mejor Director por la estrenada en 2014). Además, seguramente te diste cuenta que uno de sus fuertes, en las historias que nos muestra, es la estética (de muy buena aceptación por el público) y la simetría. Es por eso que hoy te traemos datos interesantes sobre este peculiar realizador.

Los nombres

Podemos notar que la gran mayoría de los personajes, que aparecen en los films del cineasta, tienen características exageradas y logran destacarse por ello. Pero, seguro no sabías que Anderson los distingue por otra cosa: les pone el nombre de alguien que conoce en la vida real, o que esconde significado en éstos. Un claro ejemplo es en “Rushmore”, donde todo el elenco fue nombrado en base a sus antiguos compañeros de colegio.

Fanático VIP

Si bien Wes tiene muchos admiradores por su estético y esforzado trabajo, a veces suele suceder que, dentro de la lista, no sólo se encuentren personas comunes, sino también directores. En este caso, quien ha confesado ser seguidor fue Martin Scorsese. El realizador de grandes éxitos lo dijo en una entrevista y, además, admitió que será un gran sucesor suyo.

Los colores

Es muy destacado por su forma de contar las historias y por el amor que le da a la decoración de sus trabajos. En lo visual, es un profesional que cuida mucho los detalles y, todos los elementos que aparecen en escena, tienen un sentido. En su caso, las paletas de color son algo fundamental, tanto para crear ambientes y generar placer al ver sus producciones como para marcar tiempos o cambios en la narrativa. Sin dudas, se convirtió en una fuente de inspiración para los amantes del cine, diseñadores, ilustradores y directores de fotografía. Le han dedicado muchos posts sobre lo buena que ha sido su decisión a la hora de utilizar el arte en sus proyectos.

Repetitivo

Vemos que muchas veces ha puesto a ciertos actores en sus largometrajes, pero no es lo único recurrente en sus trabajos. También lo es poner el título con tipografía Futura Bold en amarillo, usar canciones de los Rolling Stones en su soundtrack, las tomas desde diferentes objetos y la aplicación de lentes amplios y con formas extrañas a los personajes.

Enamoró a una actriz

El director creyó oportuno cambiar su apariencia durante la filmación de “Life Aquatic”. El joven se transformó en un chico atractivo, con bronceado y un poco de músculos. Se veía tan diferente que Anjelica Huston (quien interpretó a Eleanor Zissou en dicha película) quedó encantada con él.

Obsesión por la simetría

Como mencionamos anteriormente, Anderson es muy reconocido por la utilización de sus llamativas paletas de colores, bajo tonos pasteles y muy armoniosos, realmente muy satisfactorios de ver. Pero no es lo único en lo que se destaca, sino también en la simetría. Todo está milimétricamente planificado, desde los planos, imágenes y también, sus propuestas narrativas. Un tanto parecido a Stanley Kubrick, a quien se lo ha relacionado con esta obsesión compulsiva de crear escenarios que estén perfectamente alineados; aunque las propuestas de cada uno son diferentes, ya que Wes utiliza el recurso para dar otra sensación: lo usa de manera minimalista, y para que la imagen -junto con el color- nos traslade a una pintura. En cambio, Kubrick recurría a esto para causar que nos inquiete lo que estamos viendo, algo totalmente diferente al cineasta de “El Gran Hotel Budapest”, quien nos transmite una especie de paz.

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