Edward James Olmos ataca a Ben Affleck por su papel de mexicano en “Argo”

Aprovechando las declaraciones por racismo, el mítico actor pone sobre la mesa, otro tipo de discriminación sumamente recurrente en Hollywood.

Edward James Olmos

Durante los últimos años, hemos sido espectadores de cómo la industria dejaba caer su máscara, exponiéndose a múltiples errores. Entre ellos, la triste realidad que afrontan las personas de color, junto con otros sectores dentro del país. Variadas declaraciones realizadas desde hace meses, exhiben el hecho de que los hispanohablantes provenientes de Sudamérica, a la hora de encontrar un trabajo en la meca del entretenimiento, sufren el mismo destino que los afroamericanos. De hecho, productores e importantes figuras revelaron que, al momento de sentarse en un escritorio, a ambos grupos se los considera en el mismo nivel denigrante (movimiento POC, que no considera como “white people” a personas dentro de Latinoamérica).

En esta ocasión, Olmos (“Blade Runner”,“Selena”) presentó un ejemplo de lo que sucede. En el mismo, se queja porque le dieron a Ben Affleck el papel de un hombre de México, argumentando que es una falta de respeto para sus padres mexicanos y los actores provenientes del país (por medio de Screen Rant).

Ben Affleck nunca debería haber interpretado a Tony Mendez. Él era el director y debería haber conseguido Michael Peña, Andy García, Jimmy Smits o a mi mismo. Cualquiera de nosotros puede manejar esos roles. Su defensa fue que no habrían hecho la película si él no estuviera interpretando el papel (…) Ganó el Premio de la Academia a la mejor película del año, ¿de qué estás hablando? Tony Méndez era un chicano, un mexicoamericano, nacido y criado en El Paso, Texas. Ahora, 99% de la gente ni siquiera sabe eso”, comentó ofendido Edward en una entrevista para Deadline.

Según él, el verdadero problema es que se enfocan en cuestiones de color, cuando deberían centrarse en una cuestión cultural. Que las decisiones son tomadas por superiores del medio que no gozan de ser las mejores personas, pero que por cuestiones de poder, sus nombres nunca saldrán a la luz.

Sin dudas, estos últimos meses han dejado en claro que a Hollywood le queda un largo proceso para mejorar y que aún hay varios villanos, que existen fuera de la pantalla, por desenmascarar.