“El Deseo de Robin”: la verdadera causa detrás del suicidio del actor de “La Sociedad de los Poetas Muertos”

El nuevo documental dirigido por Tylor Norwood indaga en la vida de la estrella, que sufría una enfermedad neurodegenerativa llamada Demencia con cuerpos de Lewy.

Robin Williams

Ya pasaron casi siete años desde que el mundo se despertó con una inesperada y desgarradora noticia: el famoso intérprete, reconocido y querido por sus películas familiares, sus papeles memorables y su adorable personalidad, se quitó la vida. Desde el primer momento, el resultado de la autopsia reveló que el motivo detrás del acontecimiento fue el mencionado padecimiento, mismo por el que nunca fue diagnosticado.

Sin embargo, numerosas teorías y suposiciones comenzaron a surgir entre el público general: “¿Por qué el hombre que se puso bajo la piel de inspiradores personajes como Mrs. Doubtfire, Sean Maguire (“Mente Indomable”) y el profesor John Keating (“Dead Poets Society”) llegaría hasta aquel punto?”. Innumerables respuestas ahondaron entre sus seguidores durante años… hasta ahora. La nueva obra del director Tylor Norwood expone los últimos días del actor, y permite que los espectadores conozcan una desoladora y desconocida faceta de la sociedad.

Principalmente, el objetivo del film es exhibir lo que sucede con la Demencia con cuerpos de Lewy, una enfermedad neurodegenerativa que es infradiagnosticada clínicamente. Basándonos en el informe del Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares de los Estados Unidos (NINDS), este tipo de padecimiento solo puede diagnosticarse de forma oficial tras la muerte del paciente (por medio de eCartelera). A lo largo del documental, se aprecian declaraciones de Susan Schneider, (viuda del intérprete), del realizador Shawn Levy (“Una Noche en el Museo”, la última cinta en la que Williams participó), productores que trabajaron con él y expertos que explican la enfermedad, así como la perspectiva de cómo el actor la vivió. Recordemos que, tiempo atrás, se creía que lo que realmente tenía era Parkinson.

“No fue hasta octubre cuando me llamaron para revisar el informe del forense. No hubo sorpresas sobre lo que ponía en toxicología. Sabía que mi amor estaba limpio y sobrio. Sin embargo, me dijeron que me sentase y me explicaron que, básicamente, mi marido murió de demencia con cuerpos de Lewy. Estaban en todas las regiones de su cerebro”, explicó Schneider en la cinta. “Lo que necesita hacer el centro de atención es curar esta enfermedad (actualmente, incurable). Nadie debería pasar por esto. Nadie debería sentir el dolor que sintió, y su caso es uno entre millones. Cuando no tienes un diagnóstico y vas por el camino de intentar saber qué pasa, es algo completamente aterrador. El miedo de no saber de dónde viene. Tener una respuesta lo hubiera sido todo”, concluyó la diseñadora gráfica.

Robin Williams junto a su esposa Susan Schneider y su hija, Zelda Williams.

“Hay una tendencia de culpar a la gente por sus comportamientos y sus enfermedades, creen que es responsable y eso no es así. Considero que debería ser un mundo libre de culpas. Es una enfermedad devastadora. Es mortal, rápida y progresiva. Estuve viendo cómo lo afectó particularmente. Me di cuenta de que esta era la forma más destructiva de Demencia de cuerpos de Lewy que había visto jamás. No había apenas ninguna área que no estuviese afectada. Me sorprendió mucho que pudiese caminar o moverse”, declaró también Bruce Miller, profesor de neurología de la Universidad de San Francisco, director del Centro Memory & Aging y codirector del Instituto Global de la Salud del Cerebro. Según lo analizado, avanza con una fluidez similar al Alzheimer y puede afectar a gente joven (Robin tenía 63 años al momento de su fallecimiento).

Tras ello, continuó: “Las personas con cerebros superiores, aquellas que son increíblemente brillantes, suelen resistir y tolerar mejor las enfermedades degenerativas que aquellas que tienen un cerebro común. Esto demuestra que él era un genio (vivió dos años con la enfermedad)”. Mientras tanto, sus compañeros de rodaje no se quedaron atrás en elogios: “Es importante que se conozca la verdad, porque había muchas cosas positivas que Robin Williams defendía y queremos creer en todas ellas, queremos creer en él. La persona que vimos todos esos años, el hombre que salió ahí fuera, que viajó al extranjero a entretener a las tropas, que divertía al equipo en los sets, aquel que abrazaba y se aferraba a sus amigos, eso era real”, agrega el productor David E. Kelley.

Homenaje y divulgación, una obra en memoria de un gran actor que vivirá en la historia de la industria, y en los corazones de la audiencia que lo acompañó durante distintas generaciones y etapas de su vida. Disponible en Filmin.