El día que Brad Pitt estuvo en Argentina, rescató perros y movilizó a toda Mendoza

El actor se encontraba en nuestro país para rodar “Siete años en el Tíbet”.

Brad Pitt

Todos recordamos el clásico basado en hechos reales dirigido por Jean-Jacques Annaud, el cual contó con el reconocido intérprete como protagonista. Fue en 1996 cuando llegó al territorio latinoamericano junto a su novia de ese momento, Gwyneth Paltrow, para rodar en Uspallata.

El día que llegó al aeropuerto de Ezeiza, Pitt se sorprendió al ver que tanta gente lo reconocía. “No sabía que era tan famoso en este país”, contó a los medios que estaban cubriendo la noticia. Tengamos en cuenta que, a mediados de los 90, él era un actor que estaba muy de moda y se estaba convirtiendo en uno de los más famosos de Hollywood; se empezó a hacer notar gracias a su participación en “Thelma & Louise”, y posterior a eso, estuvo en varios títulos como “Seven”, “Entrevista con el vampiro”, entre otros.

En este caso, la película a rodar se trataba sobre Heinrich Harrer, un famoso alpinista austríaco que intentó la ascensión al Nanga Parbat, pero que desafortunadamente su aventura se vio interrumpida por el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Él y su compañero, Peter Ausehnaiter, fueron recluidos en un campo de concentración, del cual lograron escapar a través de las montañas.

Su estadía la pasó en El Cortijo, un enorme Chalet de estilo español que, en ese momento, alquilarlo solía costar 10 mil dólares por mes. También vivieron varios días en el Regimiento 16 de Infantería de Montaña, donde le remodelaron la casa del jefe del RIM 26. Afortunadamente para ellos, era lo más tranquilo que podía haber, aunque los fanáticos y los paparazzi han llegado a trepar las paredes de la casa en Chacras o lo seguían hasta Uspallata; es por esto que los encargados de la casa tuvieron que modificar la altura de las paredes, con alambrados y luego, con chapas soldadas. Así pudieron evitar ser fotografiados las veinticuatro horas.

Pero, un dato que le llamó la atención al público es que, tanto a él como a su pareja, le gustaban los perros callejeros. Los caninos se le acercaban a pedirle comida, y el intérprete tomó la decisión de adoptarlos. Según los medios locales, trece fueron los perros que rescató en Uspallata. Los alimentó, los llevó al veterinario y les encontró una familia responsable. ¡Sin duda alguna, un gesto increíble!

Según contó gente que ha formado parte de su equipo, esto era algo que solía hacer el actor en cada lugar al que iba a rodar una cinta. Y es que, en su residencia en Estados Unidos, posee un refugio donde cuida de animales hasta que son castrados y consiguen un hogar.