Crítica de “Dark Waters”

Este 12 de marzo se estrenará “El Precio de la Verdad”, con Mark Ruffalo en el papel principal, y Anne Hathaway con un rol secundario. Cuenta con Todd Haynes en la dirección, quien creó producciones tales como “Lejos del Paraíso” y “Carol”. La cinta tiene un mensaje muy interesante, la cual nos hace reflexionar acerca del futuro de nuestro planeta. Pero no sólo eso, sino que también vemos un caso verídico sobre lo que ocultan las multinacionales y cómo nos mienten en la cara.

Contaminación ambiental es el tema que trata este filme, el cual nos lleva al año 1975, donde vemos las primeras imágenes de lo que va a tratar: unos jóvenes se meten al río de un pueblo para divertirse un rato, pero son echados por una persona que está en un bote, quien luego de que estos chicos se retiren, desecha unas sustancias químicas al agua. ¿Qué pasa luego de esto? Vemos que 23 años después, un abogado llamado Robert Bilott obtiene un puesto en donde trata con las compañías bioquímicas más importantes del país. Esto es un dato interesante, ya que el problema parece provenir de quien menos se lo espera: un granjero, apellidado Tennant, le pide a Rob que lo ayude debido a que cree que la empresa DuPont es la culpable de contaminar el río de su pueblo. Dada esta situación, el abogado va a ver lo que sucede y se encuentra con vacas muertas, que tienen los órganos hinchados y los dientes completamente negros, como así también un comportamiento un tanto raro, que pareciera salido de una película de terror. Así es como empiezan los problemas. La calidad de vida de los pueblerinos de Virginia Occidental empieza a decaer dadas estas circunstancias. Allí es cuando Bilott entra en acción al demandar a la multinacional, creadora de las sartenes de teflón, producto que lleva el compuesto químico C8 o PFOA y provoca enfermedades, muertes y, en los recién nacidos, malformaciones.

Pero esto no es ficción del todo, ya que recordemos que está basada en hechos reales y sucedieron estas cosas en el país norteamericano. Este proyecto no fue ideado por Haynes, sino por el intérprete de Hulk. El actor le mostró un boceto, para poder llevarlo a la pantalla grande. El cineasta expresó que uno de sus géneros preferidos son las películas que tienen una denuncia. “Casi siempre están basadas en historias reales y, ya sea que tengan un punto de vista periodístico, dramas legales o traten sobre personas reales trabajando en una planta nuclear, siempre hay personas en el centro de los relatos que no saben lo que están a punto de dejar al descubierto. Están en la oscuridad y el espectador los acompaña”, comentó Todd.

Ya hablamos bastante sobre el papel que juega Mark en esta película, pero de quien no comentamos nada es de Anne Hathaway y es porque no hay mucho para contar realmente. No se comprende por qué la actriz de “Los Miserables”, quien tiene una gran trayectoria de calidad, aceptó el personaje de esposa. En el filme, ella es abogada pero no ejerce para poder cuidar de sus hijos. Al escuchar esas líneas uno cree que va a dar un giro inesperado y la artista aparecerá en acción, de una vez por todas. Pero no, no sucede esto. Sólo aparece en un rol muy secundario, en el que comprende a su esposo y lo apoya en su obsesión. Nuevamente nos preguntamos por qué aceptaría un papel así, pero hay una respuesta para esto: la ecología. Ella reveló en entrevistas que su madre la convirtió en ambientalista y que actualmente se siente responsable de transmitirle eso a sus niños. “Me preocupa el medio ambiente desde hace mucho tiempo. Pero en cuanto tuve a mi hijo, empecé a ser mas conciente de que tenemos que consumir productos de otra forma. Hasta ese momento creo que me comportaba como todo el mundo, no le daba tanta relevancia al destino de nuestros residuos”, explicó la protagonista de “El Diario de la Princesa”. Claramente aceptaría una propuesta así por sus principios, por lo que es digno de aplaudir un hecho como este.

Por supuesto que la actuación de ella fue impecable, por más que haya aparecido poco tiempo. Pero la realidad es que nos llevamos el recuerdo del buen trabajo que hizo Ruffalo, quien se puso en el papel de este hombre que luchó por la verdad e intentó salvar la vida de los pueblerinos. Así como también hay que destacar que su idea de realizar esta producción fue brillante, ya que dio a visibilizar una problemática que actualmente sigue existiendo. Por más que este sea sólo un caso de Estados Unidos, esto es un tema de nivel mundial, ya que nuestros ríos son contaminados todos los días debido a las empresas; se realizó un estudio en donde se examinó el agua de botellas en nueve países diferentes y en ellas encontraron microplásticos (en otra nota te contamos más en detalle sobre esto y más problemas ambientales). Esto se necesita informarlo urgentemente, ya que no se le da la prioridad que se le debería brindar. También es importante recalcar que, un actor de gran calidad como lo es Mark, tiene la buena intención de mostrar este tipo de casos, que no todo el mundo lo hace; esto claramente demuestra la humildad y el respeto que tiene por el planeta y su naturaleza.

Otro momento a resaltar del filme –y es acá donde entra Todd Haynes para recibir los aplausos– es que la lucha contra la multinacional parece ser interminable, como así también la película. Esto se asemeja mucho con la realidad, ya que nunca veremos caer a las empresas que están llenas de poder, debido a que estas siempre estarán a un paso nuestro y ganarán. Es una lucha incesable, en la que hay pocos casos donde terminan admitiendo la derrota y este es uno, ya que al final de la cinta, tras muchos intentos (una batalla de más de veinte años), DuPont afirmó haber cometido este error, luego de mucho tiempo. Esto no siempre sucede, ya que muchas veces todo es tapado con dinero y hay incontables sucesos ocultos que no sabemos. Mucha “suciedad” de la que nunca nos vamos a enterar.