Este es el último Blockbuster que quedó en el mundo

Increíble, pero real.

Para los nostálgicos, estas son buenas noticias. Hay quienes recuerden la sensación de ir a uno de ellos y poder rentar una película, ya que en ese momento era la única manera de poder ver un éxito que se haya estrenado en el cine, pero sin tener que ir allí. No había Netflix, tampoco páginas piratas. Pero sabemos que esto se iba a acabar en algún momento, si no hacían negocio rápido, y eso fue lo que ocurrió.

Cuenta la leyenda que la gran N roja estaba luchando por su éxito, a principios de la década del 2000. Tuvo problemas para llegar a los 300 mil suscriptores y estuvo a punto de abandonar el proyecto. Fue allí cuando, sedienta de ayuda, intentó con Blockbuster: los principales ejecutivos -de la ahora multimillonaria compañía- hablaron con los dueños de la franquicia de videoclubes para poder juntarse y hacer negocios juntos. “Al final dijeron: ‘¿Por qué haríamos eso? Sabemos más sobre el comercio que tú. Si funciona, lo haremos nosotros mismos’”, es lo que recuerda el cofundador de Netflix, Mitch Lowe. Y agrega: “Sólo fortaleció nuestra determinación de mostrar qué idiotas habían sido”.

Por supuesto que sabemos cómo terminó todo: la plataforma de streaming se posicionó y logró el éxito que merecía. En cuanto a Blockbuster… se declaró en quiebra hace diez años. Una empresa que lo tuvo todo y actualmente, nada. Su concepto de negocio fue brillante en su momento, pero la crisis y la piratería le jugaron una mala pasada. Aunque también, los nuevos métodos para lucrar con el cine, ya que deberían haber pasado página y empezado a tomar las riendas en el mundo cibernético.

Pero cuando todo parecía haber terminado, una pizca de esperanza resurgió al enterarnos que quedó un solo local de estos. Con merchandising (ropa que dice “¡El último Blockbuster en el planeta!”), VHS muy antiguos en oferta y lo nuevo del cine en DVD, la tienda tiene mil clientes con membresía y todos los días entra gente a comprar, según Sandi Harding, gerenta general de dicha sucursal que se encuentra en Bend, Oregon (Estados Unidos).

La tienda está llena de recuerdos y cosas que a los nostálgicos, fanáticos del cine, les gustaría poder ver. Además, decidieron poner una libreta en donde el público puede dejar su mensaje, acompañado de lindas palabras, ya que muchos turistas acuden allí para obtener el recorrido al pasado, a su infancia o juventud. Dicha sucursal se volvió parte de la franquicia en el año 2000, pero, curiosamente, fue la única que sobrevivió: “Prácticamente, nos ha revitalizado ser el último local. Nos tratan como celebridades”, confesó Harding en una entrevista.

Y tienen razón, ya que una productora local de cerveza (llamada 10 Barrel Brewing) creó esta bebida alcohólica para el último Blockbuster. La sirvieron en una fiesta que hizo la tienda y juntaron casi cuarenta mil dólares en Kickstarter, para poder terminar un documental sobre el establecimiento. Muchos buscan una explicación sobre su extensa vida y la gerenta cree que “Bend está en una región que, según la alcaldesa de la ciudad -Sally Russell-, ‘tiene espacios enormes con comunidades muy pequeñas, que por lo general no tienen fácil acceso a internet de alta velocidad, que se necesita para las plataformas de streaming‘”.

Sin dudas, un hallazgo sumamente interesante. Esperemos que con el contexto que estamos viviendo actualmente, por el coronavirus, el último Blockbuster del planeta no cierre. De ser así, sería una puñalada en el corazón para los nostálgicos y los fanáticos del cine que querían ir a visitar este lugar.

Etiquetas: