“Expediente Warren”, basado en una historia real

Para todos los amantes del miedo les contamos que Expediente Warren (una de las películas más taquilleras de los últimos tiempos) está basada en hechos reales. Dicho filme convirtió a Ed y Lorraine Warren en personajes muy importantes en lo que es el cine de terror. Pero ellos no son solamente ficción, sino que existen y sus historias son totalmente verdaderas.

En la secuela “El Caso Enfield”, vemos a los demonólogos viajar a Londres para investigar sobre una casa encantada. En 1977, Peggy Hodgson comentó que sus hijos habían sido testigo de que los muebles se movían y los juguetes se lanzaban solos como proyectiles. Este caso fue bastante relevante, ya que los policías también vieron lo que había ocurrido. Las cosas comenzaron a agravarse con el tiempo, cuando las entidades comenzaron a hacerse ver, como así también las voces demoníacas y además, las niñas empezaban a levitar en su habitación. Hubo tanta difusión al respecto, que llegó a la prensa de Reino Unido y es por eso que los Warren se encargaron de esta situación, que tardó dos años, pero finalmente pudo curar los episodios de posesión en los familiares.

El caso de Annabelle también es parte de la vida real, ya que se trata de una historia que sucedió en el año 1970, cuando una mujer le compró a su hija una muñeca en una tienda de antigüedades. Este juguete era dejado en la cama y, cuando la señora volvía a la habitación, aparecía en distintas posiciones. Además, había notas que pedían socorro, pero nunca le hicieron caso. Hasta que un día, regresaron a la casa y encontraron a la muñeca cubierta de sangre. Es allí cuando llamaron a un médium para ayudarles y éste se puso en contacto con una niña de siete años, llamada como el nombre de la famosa película. Ella comentó que estaba muy a gusto viviendo con la familia, pero luego Ed y Lorraine se dieron cuenta de que lo que había allí adentro era un demonio; es por eso que, como vemos en el filme, está encerrada en una vitrina ubicada en el Museo de Ocultismo (Connecticut), ya que es altamente peligrosa.

Otra historia que tiene relación con esta pareja es sobre la casa encantada de Harrisville. Se trata sobre la familia Perron, relato que se muestra en la primera película de “El Conjuro”. Ellos se mudaron a la hacienda Arnold, Rhode Island, en 1970. La propiedad tenía una historia triste detrás, que incluía suicidios y asesinatos, a través de varias generaciones. Es por eso que, ocurrieron situaciones paranormales, en donde los muebles y las puertas se movían. Además, sus hijas eran atacadas por espíritus. Es por esto que decidieron tomar cartas en el asunto y llamaron a los expertos en estos temas, para así poder terminar de una vez por todas con el mal rato que estaban pasando. El peor de los fantasmas que habitaba en esa casa era Bathsheba Sherman, una bruja y satanista que se había ahorcado en un árbol de la vivienda. En diversas ocasiones, la familia comentó que se les ha aparecido, para que abandonaran la casa y eso fue lo que hicieron. Los siguientes propietarios también mencionaron haber visto cosas paranormales.

El último caso y no el menos importante, ya que es de los más famosos, trata sobre la casa de Amityville. Cuenta con varias producciones acerca de esta historia, ya que es una de las historias más interesantes para los amantes del terror: en el año 1974, el hijo mayor de la familia De Feo, asesinó a seis familiares (padres y hermanos) a tiros. Los siguientes en vivir allí no entendían qué era lo que pasaba en esa casa, ya que había olores, sonidos y gotas de gelatina que salían del piso; además, siempre hacía frío y no había manera de calentar el hogar, aun encendiendo la chimenea. Es por esto que la famosa pareja de demonólogos aterrizaron allí, para ver qué sucedía y se encontraron con una presencia demoníaca en forma de niño; ellos, junto a su equipo, tomaron una famosa foto, en donde se manifiesta dicha entidad paranormal.

Lastimosamente, estos reconocidos personajes ya no pueden seguir investigando acerca de estas situaciones. Ed falleció en agosto de 2006, mientras que Lorraine vivió hasta abril del 2019, y pudo ser partícipe de las cintas cinematográficas que relataron sus mejores casos.