Jaime Lorente, acosado por una vecina

Los famosos también sufren estos hechos.

Si bien muchos de los que se encuentran en la televisión no tienen que cumplir con la cuarentena, como es el caso de los periodistas, los actores deben realizar el aislamiento obligatorio. Claro está que, por más que sean conocidos mundialmente, deben respetar las reglas como cualquiera de nosotros. Este toque de queda puede sacar lo mejor de nosotros, como empezar a hacer ejercicio, interesarnos por cocinar algo nuevo, leer un libro o comenzar un curso online, entre muchas otras cosas. Como así también puede sacar lo peor de cada individuo, y el caso de la vecina del protagonista de “La Casa de Papel” es uno de ellos.

“Esta es la caridad que nace en momentos difíciles. Aquí vive una vecina generosa que se dedica a hacerme fotos en mi casa y enviarlas a las revistas del corazón. Yo empiezo hoy mi reportaje. 21 días con una hija de p***”, fueron las palabras del actor, junto con una imagen del hogar de la denunciada.

Un poco de fanatismo no le hace mal a nadie, pero cuando esto se convierte en acoso, ya es algo serio. Suele suceder que, en la convivencia con los demás inquilinos, haya ciertos curiosos como gente que vigila a otra, para ver si sale o no. También, hechos lamentables, como que entre todos se pongan de acuerdo para dejarle un mensaje al médico del edificio, pidiéndole que se retire de su hogar para que no contagie a los demás. Muchas de estas cosas fueron denunciadas públicamente en las redes sociales y, el intérprete de Denver no fue la excepción: aprovechó la situación para hacer lo mismo con su vecina, quien le saca fotos desde su casa para venderlas a las revistas.

Es entendible la furia, debido a que se están metiendo con su intimidad y la de su pareja, María Pedraza. Ser famoso no debería ser una especie de tortura, en la que deben estar sometidos las veinticuatro horas del día a los fotógrafos y fanáticos. O, en este caso, a quienes intentan lucrar con su imagen ilegalmente. Recordemos que tomar una foto dentro de un domicilio está prohibido, y la mujer puede encontrarse en problemas legales por hacer esto, sin importar que sea para uso privado o comercialización.