La enfermedad que alejó a Michael J. Fox de actuar

El intérprete padece de una enfermedad que lo limitaba a la hora de trabajar.

michael j. fox

Una de las caras más conocidas de los 80, sin dudas, es la de quien encarnó a Marty McFly en “Volver al Futuro”. Esta cinta se hizo muy popular en esa época y lo sigue siendo actualmente. Mucho tenía Fox por explotar como actor, pero desafortunadamente tuvo que dar un paso al costado, apartarse un poco del camino.

Tenía tan sólo 29 años cuando al intérprete le diagnosticaron la enfermedad de Parkinson. Luego de un tiempo, el actor comentó a la revista Closer Weekly que “honestamente, mi primera reacción fue: ‘Has cometido un error, no eres consciente de quién soy’”, y agregó: “Simplemente pensé: ‘Es absurdo que esto me esté sucediendo’. Tuve ese diagnóstico, me asusté y salí corriendo”.

El problema comenzó cuando empezó a afrontar el problema con el alcohol: “Respondí bebiendo demasiado. Bebí para borrarlo, para que se fuera. (La bebida) causó tensión en mi matrimonio, que siempre había sido bueno”, confesó el actor. Fox está casado con la actriz Tracy Pollan desde 1988, pareja con la que tuvo cuatro hijos. Sobre ella, contó: “Mi esposa es una persona increíble. La admiro por su capacidad para lidiar con esto y también, por impedirme batallar con todo esto de una manera errónea, bebiendo o enfadándome”. No sólo ella fue de gran apoyo, sino también sus hijos: “Si tuviera que usar una palabra para describir a mis niños es ‘Normal’. Ellos se lo toman como algo natural. No sé cómo hemos tenido tanta suerte de que hayan salido así, pero lo aplican en todo lo que hacen. Es genial”.

Actualmente, ya es algo que lo tiene asimilado en su vida, pero en un inicio no fue así. En el pasado, habló sobre el tema durante una entrevista para la revista People, donde confesó que se dio cuenta de que algo estaba mal cuando se despertó una mañana y notó que su meñique izquierdo se movía incontrolablemente. Esto sucedió en 1990 y, un año después, el neurólogo le diagnosticó Parkinson. Tras enterarse de la verdad, le contó a su esposa. La primera reacción fue abrazarla y llorar, pero luego, recurrió al alcohol y escondió las botellas vacías en la casa. Ya para 1992 la cosa se complicó más, al ser encontrado desmayado en el sofá de su hogar por su esposa y su hijo de tres años, con una lata de cerveza derramada junto a él.

Finalmente, logró entender que la bebida no iba a solucionar sus problemas y que debía convivir con ello. “Está bien entender dónde estoy hoy, pero no tengo que pasar mucho tiempo pensando en dónde estaré mañana. Hago lo que necesito hacer, realizo ejercicio y tomo mis medicamentos correctamente, o descanso lo suficiente”, expresó.

Y aunque luego de esto no tuvo una carrera muy exitosa, ha tenido lugar en la televisión o en la pantalla grande, pero no volvió a ser el mismo. Además, ha creado la Fundación Michael J. Fox, en la cual ayuda a los enfermos de Parkinson a tratar de encontrar una cura. “Alguien dijo: ‘Algún día habrá una cura para la enfermedad de Parkinson y será por ti’. Fue la primera vez que realmente me impactó. Si eso sucede, sería mucho más especial que cualquier película o programa de televisión”, concluyó el intérprete.

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