La historia de amor entre Jennifer Aniston y Brad Pitt

Cómo surgió el romance de la pareja más icónica de la industria, hasta su declive.

 Jennifer Aniston y Brad Pitt

Todos conocemos a los dos actores, es imposible que no hayas escuchado sus nombres. Ella, una de las caras principales de las comedias románticas. Él, un gran intérprete que apareció en numerosas producciones, de la mano de los mejores directores. Ambos son muy exitosos en lo que hacen y el público los adora. Tanto es así, que algunos admiradores aún no superan el hecho de que se hayan separado. Para todos ellos, les traemos un repaso sobre su historia de amor.  

El inicio

Ella había obtenido el papel de Rachel en la exitosa comedia de situación, “Friends”, en 1994. Ese mismo año conoció a Brad, pero no fue el comienzo de su historia de amor, ya que ambos se encontraban en pareja. Luego de cuatro años, en 1998, decidieron separarse de sus compañeros: ella estaba con Tate Donovan y él, con Gwyneth Paltrow.

Sus representantes les prepararon una cita y, cinco meses más tarde, ya se encontraban comprometidos. Para el año 2000, más exactamente en julio, ya se habían casado. La ceremonia se llevó a cabo en Malibú y fue una fiesta totalmente íntima.

Luego de un tiempo de salir, la actriz confesó que “desde el primer día supe que ese hombre estaba hecho para mí”. Su matrimonio fue seguido tanto por la prensa como por los admiradores, quienes estaban fascinados con la pareja. Eran bellos y sumamente exitosos. Al entrar a cualquier evento, eran los primeros en ser fotografiados y, en cada imagen que estaban juntos, irradiaban luz. Parecían sacados de una película.

Problemas de pareja

Pero, no todo era color de rosas como parecía. Muchos rumores surgieron cuando Pitt empezó a grabar “Sr. y Sra. Smith”, cinta que protagonizó con Angelina Jolie (si querés saber más sobre Brangelina, hacé clic acá). Dos teorías surgieron al respecto: la primera, que Jolie y Pitt se enamoraron durante el rodaje; la segunda, que la separación no fue producto de un engaño, sino que se habían cansado el uno del otro.

La intérprete de Lara Croft había contado previamente que solía sentirse atraída por sus compañeros de trabajo, y parece que este caso no fue la excepción. Luego de que los medios se enteraran que Brad se había ido a vivir a la casa del productor Arnon Milchan, empezaron a hacer foco en la posible ruptura y se convirtió en un verdadero escándalo. Se decía que Jen lo había echado, tras darse cuenta lo que había sucedido entre ellos dos.

Así fue como en 2005 la pareja más amada por el público se separó. No dieron demasiados detalles al respecto. Poco tiempo después, se comenzó a hablar acerca de un posible noviazgo entre Jolie y Pitt, información que se encontraba acompañada de fotografías que podían comprobar lo que estaba sucediendo. Fue recién en 2006 cuando el intérprete decidió confirmar lo que ya casi todos sabíamos, ya que Angelina estaba embarazada (e iba a ser algo muy complicado de ocultar durante los meses que le seguían).

En la actualidad, Aniston prefiere pensar que la compañera de reparto de su ex marido no tuvo que ver con la separación: “Hay muchas cosas que no entiendo y muchas que no sé, y probablemente nunca sabré en realidad. En este punto, no me sorprendería nada, pero siempre elegiría creerle a él”, dijo.

El presente

Tiempo después de lo sucedido, el actor habló al respecto y dijo las siguientes palabras: “Cuando nos separamos, fueron días en los que yo quise buscar una película interesante, porque mi vida real no estaba siendo lo suficientemente interesante. Pienso que mi matrimonio con Jennifer tuvo mucho que ver. Intentábamos aparentar lo que no existía”, haciendo alusión a que se trató más de una ficción para los fanáticos. Aniston también confesó sobre su relación: “Nos pusieron en un pedestal pero éramos una pareja normal. Pensábamos diferente y no puedes forzar una relación, ni siquiera cuando la gente la tiene idealizada”.

De igual manera, la actriz se encuentra agradecida de haber contraído matrimonio con él: “Todavía me siento afortunada de haberlo vivido. No sabría lo que sé ahora si no me hubiese casado con Brad. Lo quiero, de verdad. Lo querré por el resto de mi vida. Es un hombre fantástico. No me arrepiento de nada. Pasamos siete años muy intensos juntos y aprendimos muchas cosas el uno del otro. Fue una bonita y complicada relación. Lo que me pareció triste fue la forma en que se redujo a un cliché de Hollywood”.