“La Naranja Mecánica”: esto es lo que realmente significa el título de la película

¿Es uno de tus clásicos favoritos? ¡Continuá leyendo para conocer más sobre él!

La Naranja Mecánica

A lo largo de los años, el nombre de Stanley Kubrick se volvió palabra santa en la boca de los cinéfilos. Con una filmografía digna de una master class, muchos aficionados han analizado minuciosamente cada detalle de sus obras. Entre ellas, la cinta de 1971 es un indudable hito de su carrera, mejor conocida como uno de esos títulos que tenés que mirar aunque sea una vez en la vida si te considerás un verdadero fanático del séptimo arte. Ambientada en una versión futurista y culturalmente empobrecida de Londres, la película sigue a Alex DeLarge (Malcolm McDowell) y su banda de “droogs” mientras deambulan por la ciudad con excéntricos y perturbadores trajes, infligiendo una violencia atroz a bandas rivales y ciudadanos desafortunados.

Como se demuestra reiteradas veces a lo largo del film, no hay figuras de autoridad responsables que ayuden a guiar a los jóvenes hacia un futuro benigno. En el apogeo de sus violentas escapadas, el protagonista invade la casa de un hombre que intentó ayudarlo y viola a su mujer hasta matarla. Más tarde, mientras enfrenta la perspectiva de una larga sentencia de prisión, decide que su mejor opción es someterse a la controvertida “Técnica Ludovico“: una especie de programa de lavado de cerebro que ve como resultado su incapacidad de realizar actos violentos a costa de su propia voluntad. Durante el tratamiento, presenciamos la famosa escena en la que Alex está atado a una silla y es obligado a ver películas violentas, mientras se le inyecta un agente químico que lo enferma físicamente y lo condiciona a asociar la violencia con el dolor. En consecuencia, el título se refiere a estos métodos que utiliza el sistema penitenciario contra él.

Lo ideó Anthony Burgess (autor de la historia original) y está inspirado en la expresión cockney “queer como una naranja mecánica” (“queer” significa “extraño” o “inusual”). Tanto la novela como el largometraje parecen implicar que las naranjas silvestres, como el propio DeLarge, son seres vivos a los que se les debe permitir crecer de manera natural e impredecible. Por el contrario, la técnica de Ludovico implica un intento de reducir la complejidad natural de una “naranja” viva y orgánica a un objeto “mecánico” sin sentido y mecanizado, algo que se puede controlar. Pero, no funciona, puesto que aquel tratamiento no lo ayudó a convertirse en una mejor persona. Como aún quiere realizar actos violentos guiados por sus impulsos, podemos asumir que el método fue un fracaso.

¿Conocías este dato? Incluso a pesar del nivel de violencia y el ataque a la moral que Kubrick expone en este film, su obra se volvió una pieza de culto popular que, hasta el día de hoy, sigue siendo utilizada como referencia e inspiración. Te invitamos a ver más curiosidades sobre esta película haciendo clic acá.