Lamento y polémica: leé la carta de Martin Scorsese contra las plataformas de streaming

Según dice, el cine como forma de arte está siendo devaluado por el uso de algoritmos de los servicios de transmisión.

Con aproximadamente 60 años en el rubro, es difícil omitir su opinión. Muchos adoran la comodidad y la diversión que traen consigo empresas como Netflix, pero de esa forma uno suele dejar pasar las consecuencias que generan en el resto. Tras estar tantas décadas sentado en la silla de director, observando polémicas, actores, modas, nominaciones y premios pasar, el realizador generó un ensayo definitivo sobre su experiencia y lo que cree que afecta al presente de la industria del entretenimiento audiovisual. Por lo que cuenta, la tecnología moderna, que tan lejos llevó a los efectos de la gran pantalla, es un perjudicial determinante para los títulos y la conducta de su público. Las películas pasaron a ser “contenido” y el espectador tradicional, a ser un usuario efímero y pasivo. La pandemia agravó la situación y, una vez más, el cineasta consideró que era momento de reflexionar, antes de que sea demasiado tarde.

“Hace quince años, el término ‘contenido’ solo se oía cuando se hablaba del cine a un nivel serio, y se contraponía y medía con la ‘forma’. Luego, gradualmente, fue utilizado cada vez más por las personas que se hicieron cargo de las empresas de medios de comunicación, la mayoría de las cuales no sabían nada sobre la historia de la forma del arte, ni siquiera se preocupaban lo suficiente como para pensar que debían hacerlo”, inició con dureza Scorsese, en su ensayo publicado por medio de la revista Harper donde admiró parte de la filmografía de Federico Fellini.

“Si los algoritmos ‘sugieren’ más visualizaciones basadas en lo que ya se ha visto, y las sugerencias se basan solo en el tema o el género, ¿qué le hace eso al séptimo arte?”, continúo el cineasta. “La curaduría no es antidemocrática ni ‘elitista’, un término que ahora se usa con tanta frecuencia que ya no tiene sentido. Es un acto de generosidad: estás compartiendo lo que amas y lo que te ha inspirado. Los algoritmos, por definición, se basan en cálculos que tratan al espectador como un consumidor, y nada más”, dijo. Cabe destacar, que el artículo no pretendía enfocarse en la devaluación cinematográfica que se percibe ahora. El director llegó hasta aquel punto de inflexión cuando indagó en su anhelo por lo que significó “La Dolce Vita” de Fellini para él y para su adorado universo audiovisual, por su profundidad artística y cultural (haciendo hincapié en la comparativa con la industria clásica y actual).

“Todo ha cambiado en cuanto a la importancia que tiene en nuestra cultura. No podemos depender de que el negocio del cine, tal como es, se ocupe del cine. Hay que dejar bien claro a los actuales propietarios legales de estas cintas que son mucho, mucho más que una mera propiedad que hay que explotar y luego encerrar. Son uno de los mayores tesoros de nuestra cultura, y deben ser tratados en consecuencia”, afirmó Martin, para luego finalizar con un broche que todo aspirante a la gran pantalla recordará:

“Los que conocemos el cine y su historia, tenemos que compartir nuestro amor y nuestros conocimientos con el mayor número de personas posible”.