Las mejores comedias de Adam Sandler

A pesar de la fama que logró construir en los últimos años, no todas las películas del actor son tan malas como parecen. Les dejamos algunas opciones que valen la pena ver para ponerle un poco de humor a la cuarentena.

Adam Sandler

“50 First Dates” (2004)

Henry Roth es un exitoso veterinario que disfruta salir con mujeres sin quedar atado a ningún compromiso. Pero todo cambia cuando conoce a Lucy Whitmore, una mujer que tiene problemas de memoria, y descubre que debe lograr que se enamore nuevamente de él todos los días.

Aquí vemos la belleza inigualable de Hawái, combinada con la química entre los protagonistas y un humor que se mantiene con los años. Esta cinta logra el equilibrio ideal entre drama y comedia, sin salirse de su género inicial. Con un soundtrack increíble y una premisa adorable, este famoso clásico del actor, al igual que al papel de Barrymore, consigue enamorar a su público una y otra vez en cada momento que vuelve a aparecer en pantalla. También cabe destacar que este film es totalmente superior a su remake que salió en 2019.

“Big Daddy” (1999)

Sonny Koufax lleva una rutina irresponsable que cambia radicalmente cuando llega a su vida un niño de cinco años, a quien debe cuidar, sin saber lo que se necesita para ser un buen padre.

En este caso, Sandler vuelve a aparecer en una historia que ronda el humor familiar y nos roba el corazón con la aparición de los jóvenes gemelos, Dylan y Cole Sprouse, interpretando al pequeño Julián McGrath. Una comedia dulce y entretenida, que nuevamente logra mantener su contenido justo de drama, con personajes que te robarán más de una sonrisa y quizás, hasta alguna lágrima. Recomendable para disfrutar de una tarde en familia.

“Punch Drunk Love” (2002)

Protagonizada por Adam Sandler y Emily Watson, esta película nos presenta a Barry, un joven educado por sus hermanas que no tiene suerte en el amor… hasta que se enamora de una misteriosa mujer. Cuando todo parece que va bien, un intento de extorsión comienza a complicar su vida y su relación. 

Dirigida por Paul Thomas Anderson, este film representa la mejor obra en la que, inesperadamente, participó Sandler. Un camino nuevo, tanto para el director como para el actor, presentando un relato sumamente interesante con referencias al mundo del porno, que desde un comienzo marca el terreno por el cual se va a manejar, con personajes arriesgados que funcionan de manera insólita. Una comedia distinta del actor, que vale la pena verla sólo por el hecho de ser, hasta el momento, su mejor trabajo con una figura de culto como lo es Anderson.

The Wedding Singer” (1998)

Durante los años 80 y en el escenario más inesperado, surge el amor entre un joven fracasado, que trabaja como cantante en casamientos, y una adorable camarera.

Con una envidiable dirección de arte, muchos opinan que éste sería el mejor trabajo del actor. Aquí podemos apreciar el primer encuentro de Drew Barrymore y Sandler, dejando entrever una química que justificaría el resto de los trabajos que hicieron juntos posteriormente. Una comedia romántica distinta a las del resto de su carrera y, necesaria de ver para poder conocer su mejor faceta, en una historia que desborda dulzura y gracia.

You Don’t Mess with the Zohan” (2008)

Zohan, un legendario combatiente israelí, decide emprender viaje a Nueva York tras fingir su propia muerte por el cansancio que le generaban las guerras en su país. Al llegar, se propone cumplir su sueño de convertirse en un exitoso peluquero, llegando a ser una leyenda entre las mujeres de la gran ciudad. Todo parece funcionar bien hasta que se reencuentra con un viejo enemigo, con el cual tendrá que volver a adoptar sus habilidades militares si quiere seguir con su nueva carrera.

Claramente, no podíamos hacer una lista de recomendaciones de sus mejores films de comedia sin incluir esta sátira, la cual llega a un límite tan absurdo que termina siendo necesaria de ver. Es una de esas películas que uno cree que busca ser mala, pero lo que realmente logra es ser buena. Maneja un humor particular que, entrando bajo el contexto actual, probablemente sería sumamente criticada. Imprescindible de ver para conocer el extremo más lejano y divertido de Sandler (o por lo menos uno que, dentro de los parámetros aceptables, aún vale la pena ver).

“Click” (2006)

Cansado de su vida, Michael Newman consigue un control remoto universal que le permite adelantar, retrasar y detener el mundo que lo rodea. Pero el estrés del trabajo y las obligaciones familiares dejan de ser su problema cuando el aparato comienza a adelantar su vida hasta convertirse en una verdadera pesadilla.

Con una premisa sumamente interesante para ser abordada desde el humor, podemos decir que este film es el último trabajo de Sandler que maneja ese equilibrio anteriormente mencionado entre comedia y drama. Con el desliz de que, llegando al final, la historia toma un tono tan oscuro que, a pesar de ser temporal -ya que luego retoma su estilo-, opaca los momentos de risa, llegando al cuestionamiento de si vale la pena verla por la sensación amarga que te termina generando aquellas últimas escenas. Algo que es necesario remarcar también, es que aquí comienza el declive del humor que decidió manejar el resto de su carrera. Sí, estamos hablando de los chistes de pedos. De todas formas, continúa siendo un imperdible relato del actor, que te dejará un mensaje sorprendentemente profundo entre algunas risas.