Laura Dern: un Oscar después de estar en la lista negra de Hollywood

Laura Dern ganó su primer Oscar después de 3 nominaciones, pero no siempre fue tan querida en Hollywood.

Dicen que la tercera es la vencida y así fue. La actriz de 52 años interpretó a Nora Fanshaw, la abogada especializada en divorcios, en “Marriage Story” y la Academia le dio su merecido reconocimiento.

Sabemos que es querida en la industria. A lo largo de su carrera, se puso en la piel de distintos personajes. Pero hubo un tiempo en el que estuvo en la “lista negra” por los grupos conservadores de los años 90.

En la época de las sitcom, “Ellen”, protagonizada por Ellen DeGeneres, fue una de las más populares. Tenía una enorme audiencia. DeGeneres vio, entonces, una oportunidad.

Harta de mantener en secreto su orientación sexual, habló con la producción para contarlo públicamente en uno de los episodios. La respuesta del estudio fue: “Que se compre un cachorro, pero que no diga que es gay”, pero a ella no le importó.

Laura Dern participó. La actriz aceptó la propuesta de Ellen y apareció en el capítulo “Puppy Episode” (“El episodio del cachorro”, llamado así de manera irónica). Interpretó a Susan, una productora lesbiana con la que Ellen siente mucha conexión.

Sin embargo, no estaba al tanto de la repercusión que tendría su aparición en la serie. “Ellen” fue cancelada un año después y grupos muy conservadores hundieron las carreras de las dos actrices.

Dern estuvo excluida de Hollywood por varios años. “Fue bastante increíble. Salí en “Jurassic Park” y me llamaban de todos lados. Pero tras el episodio de “Ellen” todo se detuvo”, contó.

Estuvo 2 años sin tener ningún papel. Apareció en películas de televisión y en un cameo en “Jurassic Park 3”. Casi 10 años después, David Lynch le dio un protagónico en “Inland Empire” (2006), que ayudó a Hollywood a recordarla.

Fue una época complicada para la actriz, ya que recién en 2010 empezó a ser reconocida por el público. Sin embargo, no se arrepiente. Laura Dern siempre afirma que no  cambiaría el “momento Ellen” por  nada.

“Fue asombroso. Nunca olvidaré cuando Ellen me miró a los ojos y me confesó que había sido la primera vez que había dicho “soy gay” en alto. No lo ensayamos, así que cuando me lo dijo, me dieron ganas de llorar. Ese regalo que me dio, ese momento de intimidad…lo llevaré conmigo el resto de mi vida. Me ha ayudado a formarme como persona, a formarme como activista, como madre. Es un momento muy especial cuando ves a alguien hablar “su verdad”. Estaré eternamente agradecida”.