Lee la carta completa que Miley Cyrus le dedicó a Hannah Montana por su aniversario

A 15 años de su estreno, la estrella recuerda la serie con amor.

Miley Cyrus y Hannah Montana

Cuidado, fanáticos de la nostalgia y de los mejores discos de Hannah: esto puede suscitar algunas lágrimas y recuerdos entre ustedes. Durante cuatro temporadas y casi 100 episodios, la historia de una chica que tenía una doble vida para poder ser famosa y disfrutar de la secundaria a la vez se volvió un inesperado éxito mundial, de forma que lanzó a la joven intérprete hacia la fama y creó un lazo especial con los millones de espectadores que crecieron a su lado. A pesar de las polémicas suscitadas con el pasar del tiempo, lo mejor de dos mundos gozó de más de un significado para ella que, por primera vez desde su conclusión, le abrió su corazón al público sobre el verdadero valor que tuvo ser parte de la familia Stewart durante su adolescencia.

Bajo la descripción de “Querida Hannah Montana, todavía te amo, 15 años después”, la actriz y cantante reveló sus experiencias más personales con el personaje. Por medio de su Instagram, compartió la emotiva dedicatoria:

“Hola Hannah. Ha pasado un tiempo. Quince años para ser exactos. Desde la primera vez que deslicé ese flequillo rubio sobre mi frente en el mejor intento de ocultar mi identidad. Luego me metí en una bata de rizo rosa con las siglas ‘HM’ deslumbrantes sobre el corazón. No sabía entonces… que ahí es donde vivirías para siempre. No solo en el mío, sino en el de millones de personas de todo el mundo. Aunque eras considerado un ‘alter ego’ en realidad, hubo un momento de mi vida en el que tuviste más de mi identidad en tus guantes que yo en mis manos desnudas”.

¿Ya sentís el agua en los ojos? No, no se te metió nada ni tampoco son los lentes de contacto. Tras aquel emocionante inicio, continuó: “Tuvimos un intercambio anual en el que proporcionaste una cantidad superlativa de fama a cambio del anonimato que te ofrecí. Pero MUCHO ha cambiado desde entonces. Eras como un cohete que me llevó a la luna y nunca me trajo de vuelta al suelo. No pude haberlo imaginado cuando me grababa cantando ‘I Love Rock N Roll’. Tú y yo hemos pasado por todo esto juntas mi amiga. Hemos apuntalado muchas primeras veces. Muchas duraciones. Opps. Bajones, lágrimas y risas. Perdí a Pappy, el papá de mi padre mientras estaba en el set filmando un episodio de la primera temporada”.

Pausa de contención, y prosigue con su lado más personal de la historia: “Quería aguantar lo suficiente para lograr estar en la premier un marzo 24, pero se fue el 21 de febrero. Mi corazón se rompió, pero se sintió satisfecho al saber que podía cargar su nombre junto al de mi papá a través de cada crédito”.

Entonces, comenta con sinceridad: “Experimenté el enamoramiento por primera vez en esos años. Vergonzosamente comencé mi período en un par de pantalones blanco de Capris el día que un chico lindo del cast fue a almorzar conmigo. En lugar de eso, me lo pasé en el baño con mi mamá sollozando y luchando para encontrar un par de jeans nuevos”. Te entendemos, Miley.

Luego, habla sobre sus compañeros y allegados en el elenco: “Obtuve muchos amigos en esos seis años que estuvimos en el set. Emily Osment, Mitchel Musso y Jason Earles se convirtieron en mi familia. Los veía más que a los míos. Bueno, sin contar con mi papá, a quien llevaba al trabajo todos los días hasta que mi mamá me dejó comprar un Prius. Entonces solo tenía 15 años con un permiso, así que mi copiloto era mi abuela Mammie, quien fundó mi club de fans Miley World. Fue agridulce entender que te dejaría (una parte gigante de mí) en el escenario nueve donde digo que crecí y fue mi hogar”.

Por último, agrega: “El episodio final se tituló apropiadamente ‘A donde sea que vaya’ (Wherever I Go), después de una canción de la sensación adolescente de pop. ¿Tu? ¿Yo? Hannah Montana. El primer verso dice ‘Todo está a punto de cambiar. El capítulo finaliza, pero las historias apenas comienzan. Una página está cambiando para todos’. Y cierra con un estribillo que reza ‘Podríamos estar separados, pero siempre sé que estarás conmigo donde sea que estés’. Darte vida fue un honor. Estoy en deuda no solo contigo, Hannah, sino con todos los que creyeron en mí desde el principio. Todos tienen mi lealtad y mi más profundo agradecimiento. No pasa un solo día sin que olvide de donde vengo. Un edificio en Burbank, California, con una habitación llena de gente con el poder de cumplir mi destino. Y eso hicieron. Me dieron a ti. El mayor regalo que una chica podía pedir. Te quiero Hannah Montana. Por siempre, Miley“, finaliza.

No estoy llorando, tú estás llorando.