Martin Scorsese elogia el trabajo de Ari Aster

El legendario cineasta mostró su apreciación sobre “Hereditary” y “Midsommar”: “Un joven director que conoce de cine”.

Midsommar 2019

Con solo 33 años, el famoso realizador, reconocido por sus cintas de terror, logró destacar en Hollywood como uno de los referentes más jóvenes de la industria. Al igual que sucedió con Damien Chazelle (“Whiplash”, “La La Land”), su ópera prima destacó en el 2018, convirtiéndose en una de las mejores historias del género, e incluso ubicando a su figura al nivel de William Friedkin (“The Exorcist”, 1973). Como si eso fuese poco, el icónico realizador -quien además de continuar lanzando obras maestras también se encarga de respaldar a creadores emergentes- hizo pública su opinión sobre él, demostrando toda su admiración.

“Hace un par de años, vi una película titulada ´Hereditary´, de un director llamado Ari Aster. Me impresionó desde el principio. Aquí había un joven cineasta que obviamente conocía el cine. El control formal, la precisión del encuadre y el movimiento dentro del cuadro, el ritmo de la acción, el sonido… todo estaba allí, inmediatamente evidente. Pero a medida que avanzaba la imagen, comenzó a afectarme de diferentes maneras. Se volvió inquietante hasta el punto de ser incómodo, particularmente durante la notable cena familiar. Como todas las películas de terror memorables, se hunde profundamente en algo innombrable e indescriptible, y la violencia es tan emocional como física”, comenzó el cineasta.

“Obviamente, esperaba con ansias ´Midsommar´. Parecía que iba a hacerse en una escala más ambiciosa: filmada en un país extranjero, con un elenco y un presupuesto más grande. A veces, en casos particulares que puedo recordar, una primera imagen relativamente exitosa ha llevado a una segunda característica más cara pero menos impresionante. Más dinero a veces significa la posibilidad de más interferencia, ansiedad y ganas de agradar, lo que hace que la imagen sea menos concentrada y más difusa. Entonces, comencé a ver la obra, y muy pronto, supe que este no iba a ser el caso”, continuó, para después agregar: “No quiero regalar nada sobre este relato, porque debes descubrirlo tú mismo. Puedo decirte que el control formal es tan impresionante como el de su primera cinta, tal vez más, y que profundiza en emociones tan reales e intensamente incómodas como las que comparten los personajes de la historia anterior. También puedo decirte que hay visiones verdaderas en esta obra, particularmente en el final, que no es probable que olvide. Ciertamente no lo he hecho”, finalizó.

Con tan solo dos películas en su repertorio, Ari Aster está viviendo un sueño, lejos de convertirse en una de las pesadillas que proyecta en sus cintas. A tres años de su inicio en la industria, ya se convirtió en un icono mundial del terror psicológico, apoyado por millones de fanáticos y una leyenda de la gran pantalla.