“Midsommar”: Florence Pugh recuerda la escena más intensa de la película

Se trata del icónico momento del llanto en grupo.

midsommar

La película que llegó para revolucionar al género en 2019 dio mucho de qué hablar cuando se estrenó, y fue tanta la emoción por esta nueva propuesta que obtuvo el visto bueno del público y de la crítica. Ahora, a dos años de su lanzamiento, la protagonista rememoró una de las escenas más fuertes de la cinta en su cuenta de Instagram.

Florence Pugh, quien encabeza al elenco principal en este filme, obtuvo mucho reconocimiento luego de su aparición. Dada esta situación, la intérprete recuerda con cariño la obra de Ari Aster. No sólo por ello, sino porque también creó una auténtica familia durante la grabación. En medio del texto que publicó en su perfil, explicó que “en esta película, en esta escena, encontré la verdadera sororidad”.

En dicho escrito, expresa todo lo que sintió en el detrás de cámaras y cuán emocionalmente intensas fueron algunas escenas. En especial, la del llanto en grupo. Estamos hablando del momento en el que (¡Alerta, spoilers!) Dani descubre que su novio Christian está teniendo una orgía en el granero. Debido a esa situación, su mente de descoloca y unas mujeres la llevan a la cabaña de los dormitorios, para tener una catarsis junto a ella. En un momento de muchos gritos y lágrimas, comparten el dolor a través de un llanto colectivo.

Sobre este icónico momento, la actriz compartió lo que sintió: “Recuerdo que la primera toma fue tan larga, mucho más larga de lo que se muestra en la película que todos vieron… Cuando Ari dijo ‘Corten’, todas nos agarramos las unas a las otras, clavamos nuestras uñas en las palmas de las demás y lloramos. Recuerdo que fue muy difícil parar”. Y agregó: “Realmente, son estas mujeres las que hicieron posible esta escena. Fue aterrador. Tan aterrador como fue mirar, fue leer y saber que teníamos que hacerlo. Amo mucho a estas chicas. No soy de llorar mucho, así que pasar por eso con ellas fue pura verdad, con seguridad, amor y respeto. Sólo sucedió así porque las tenía a mi lado”.

Claramente, las involucradas sabían que iba a ser un momento muy raro, por lo que tuvieron que armarse de valor y trabajar en conjunto: “Todas nos miramos antes de empezar a rodar y sabíamos que sería difícil. E incómodo. Y extraño. Y antinatural. Sabíamos que no sería placentero. Pero al final, rodábamos en el regazo de las otras y lloramos, y permitíamos que nuestros cuerpos siguieran agitándose”, dijo Pugh.

Y finalizó el texto con las siguientes palabras: “Documenté este momento porque sabía que probablemente no volvería a ver a todas estas mujeres de esta manera. Lo que es aún más preocupante, es posible que nunca vuelva a trabajar así… Puede que encuentre a estas talentosas mujeres en otro set de rodaje, pero mucho que lo desee, eso rara vez sucede. Pero sabía que nunca volvería a estar tan abierta, tan cruda y tan exhausta como lo estuve ese día. Nos levantamos después de dos horas de gritos, lamentos y chillidos. Nos abrazamos. Nos miramos. Nos reímos nerviosamente y lloramos un poco más. Entonces nos fuimos a casa. Las escenas que te hacen sentir dolor, que te encoges o te alejas de la pantalla cuando miras, son escenas diseñadas para hacerte sentir, al menos durante diez segundos, el más humano. Pero para nosotros fueron horas… horas hermosas, duras y orgullosas”.

Sin duda alguna, “Midsommar” en sí es totalmente cruda e intensa, lo que genera esa sensación de incomodidad en el espectador. Pero parece ser que el público no era el único que se encontraba en esa situación al verla, sino que los intérpretes parecen haber sentido algo similar en el momento del rodaje. ¿Y vos, cómo viviste la experiencia?