Miley Cyrus contó cómo “Hannah Montana” la afectó psicológicamente

Ser un ídolo adolescente no es una tarea fácil, y las personalidades de la vieja escuela de Disney Channel lo saben perfectamente.

Miley Cyrus en Hannah Montana

Hoy en día, la cantante brilla por ser un símbolo de libertad y pasión por su trabajo. Sin embargo, todos fuimos testigos de una transición que dejó algunas dudas en sus millones de fanáticos. Una vez que su contrato con la empresa del ratón llegó a su fin, sus métodos para desligarse de su imagen de estrella pop fueron sumamente cuestionados. Aunque claro, no fue algo innovador tampoco, puesto que la mayoría de las figuras que pasaron por la casa de Walt Disney terminaron recurriendo al mismo sistema de separación (como sucedió con Britney Spears, Christina Aguilera y Justin Timberlake). El caso de Miley en particular llegó a un extremo peligroso, que se animó a contar en una entrevista reciente.

Estrenada en 2006, “Hannah Montana” fue el pilar de una generación que posicionó a Cyrus en la cima de la fama. Durante cuatro temporadas y dos cintas, la serie (también protagonizada por Emily Osment, Mitchel Musso, Jason Earles, Moises Arias y el padre de la susodicha, Billy Ray Cyrus) acompañó a la actriz en un camino que, paso a paso, se volvió más intolerable. De forma que, esa doble vida ficticia que llevaba en el programa, se volvió en su contra y afectó a su propia realidad. “Parte de mi audiencia estaba tan apegada a un personaje que no era yo. Eso generó muchos malestares en mi interior, donde me cuestionaba: ‘¿Soy valiosa como yo misma?’. La premisa de todo el programa era que cuando tenía mi cabello normal y me veía como yo misma, a nadie le importaba una mierda. Pero luego me vestía, me ponía una peluca y, de repente, perseguían mi autobús de gira. Eso es mucho para un niño: decir ‘Cuando eres tú mismo, a nadie le importa un carajo’. Hasta que van y te arreglan para que te veas como otra cosa, algo que no eres. Siendo muy joven, todo el maquillaje, las pelucas y esa vida te hace algo, psicológicamente hablando”, explicó la intérprete en The Howard Stern Show.

Su perspectiva sobre la historia de Miley/Hannah es oscura e interesante para analizar. Después de todo, si le sacás el brillo y las canciones, Disney no estaba dando el mejor mensaje. La cantante continuó diciendo que ella “no está enojada por eso”, aunque está bastante claro que su desvinculación fue abrupta. Si miramos para atrás, podemos recordar que su paso por la famosa empresa le dejó secuelas porque, además de lo que contó en su reciente entrevista, hubo un control excesivo de su persona. De hecho, esto es algo que podemos ver en “Rachel, Jack and Ashley”, el episodio de “Black Mirror” que presentó a una joven que no tenía libertad de su vida por trabajar en la industria musical, y que Miley casualmente protagonizó.