¿Por qué nadie tomaba en serio a Bruce Willis cuando comenzó a hacer acción?

En sus inicios, el actor estuvo emparentado con otro género.

bruce willis

Quedar encasillado es un gran problema que tiene la mayoría de los intérpretes. Y, aunque no lo parezca, a Bruce Willis le sucedió esto en sus comienzos. Era un galán de la televisión, más abocado a lo que es la comedia romántica. Nada similar a lo que se encuentra haciendo en la actualidad. Y todo comenzó gracias al éxito cinematográfico, “Duro de Matar”.

Esta cinta está basada en la novela Nothing Lasts Forever, que es la secuela del libro El Detective. Se realizó una película bajo el mismo nombre que la segunda y fue protagonizada por Frank Sinatra. Fox le ofreció el puesto para esta segunda entrega al también cantante, pero él lo rechazó. La propuesta cayó en manos de Arnold Schwarzenegger, quien también desechó la oportunidad. Otros nombres resonaron en el estudio, como los de Sylvester Stallone, Richard Gere, James Caan y Burt Reynolds, pero todos decían que no.  

Así fue como Bruce Willis entró en esta historia. Él era una estrella de la televisión, ya que se encontraba protagonizando “Luz de Luna” en ese entonces. Pero cargaba con un par de producciones fallidas, como “Cita a Ciegas” y “Sunset”, duramente criticadas. El público aseguraba que su carrera había terminado por tomar papeles que no eran del agrado de los espectadores ni de la crítica profesional. Por eso, intentó redoblar la apuesta y aceptó el personaje que ningún actor quería: el de John McClane.

El elenco se completó y decidieron llevar a cabo el rodaje. Alan Rickman realizó el papel del villano Hans Gruber; Bonnie Bedelia fue la esposa de McClane; Alexander Godunov, el secuaz de Hans y Reginald VelJohnson, el Sargento Al Powell. Una vez finalizada la producción, se encargaron de darle visibilidad, y ahí volvió a florecer el problema.

Uno de los elementos más importantes que podemos ver en el poster oficial es el edificio. El Nakatomi Plaza fue el elegido para ser fotografiado y utilizado como escenografía. Se trataba de una gran torre de oficinas recién estrenada, la cual contaba con algunos pisos que no estaban ocupados y que se podían utilizar para rodar. “Casi toda la película se filmó en ese edificio”, confesó Steve E. de Souza, guionista del film, y agregó: “La escena en que pierde sus zapatos, por ejemplo, y tiene esa gran pelea… fue en unas oficinas que luego alquiló Ronald Reagan. De hecho, cuando su equipo comenzó a amueblar el sitio, encontró marcas de balas y algunos cartuchos en las esquinas porque la filmación había sido semanas atrás. Enloquecieron. Creyeron que era un atentado y llamaron al FBI”.

El edificio mencionado anteriormente apreció en los primeros afiches de la cinta, a comienzos de 1988. El poster contaba con el Nakatomi Plaza y con la cara de Bruce Willis. Pero la reacción del público no fue nada positiva, debido a que no se tomaban enserio al protagonista. No creían que podía tener un rol de héroe de acción, sino, ser solamente un galán de ficción. Es por esto que Fox tomó la decisión de rehacer los anuncios para que sólo apareciera el edificio.

Finalmente, la cinta se estrenó el 15 de julio de 1988, en 21 salas de cine, y recaudó casi 602 mil dólares. Y, si bien las críticas fueron duras, a los espectadores les fascinó. Terminó obteniendo $140.767.956 dólares y varias continuaciones en el futuro. Pero lo mejor de todo es que fue el comienzo de Willis en el género y, a partir de allí, obtuvo numerosos papeles en películas que lo convirtieron en una de las caras más conocidas de la acción.

Etiquetas: