Qué es lo que está mal en “Iron Man 3”, según los fanáticos de Marvel

Recordamos el título que fue prácticamente eliminado de la franquicia.

Durante la última década, el universo cinematográfico de los cómics liderados por Stan Lee creció hasta el inevitable punto de suscitar desacuerdos entre los fanáticos. Pero si hay una grieta que superó al resto de las disputas, es la que apareció tras el estreno de la tercera entrega del hombre de hierro, en 2013. Misma que aún continúa generando polémica entre los admiradores, e incluso involucrando a cinéfilos ajenos. Por ello, te invitamos a repasar los principales motivos que llevaron al fandom a querer cancelar la cinta.

En un comienzo, es necesario destacar que esta fue la única película (dentro de la trilogía) que no fue dirigida por Jon Favreau. En su lugar, Shane Black se hizo cargo del relato y optó por agregar sus propios toques característicos, detalle que parece no haber sido del agrado de todos, puesto que estos hicieron que la audiencia se cuestione sobre su Avenger favorito y la calidad del MCU. Entonces, ¿qué es exactamente lo que no les gustó lo suficiente como para que la conversación dure más de siete años después de su lanzamiento? (Por medio de Cinema Blend).

Demasiado Tony Stark

Hay algunos fanáticos que están más interesados ​​en disfrutar al superhéroe en sí y no a la persona debajo de la máscara. Sin embargo, apenas podemos relacionar ese sentimiento con este título, ya que al protagonista se lo ve muy poco tiempo con su armadura característica. De hecho, utiliza mayormente una tecnología de control para pilotear los trajes de forma remota. Dejando de lado las (según dicen) decepcionantes escenas de lucha, donde finalmente se puede apreciar con su vestimenta de hierro, esto se supone que se realizó con el objetivo de que las personas puedan valorar al personaje como un hombre. Lo que nos lleva al siguiente punto.

El héroe fantástico que sufre de ansiedad

Parece ser que, para el público, el desequilibrio de Stark es inconsecuente con la historia. En realidad, hay una serie de problemas que los fanáticos tienen con aquel trauma emocional luego de su victoria casi fatal contra los Chitauri, en “The Avengers” (2012). Esto no solo está un poco fuera de lugar para el famoso aristócrata egoísta, sino que tampoco se relaciona con la trama. Aunque, a pesar de lo poco convincentes que parecen ser los síntomas de Tony, Travis Langley, conocido por realizar análisis psicológicos sobre los personajes de cómics, afirma en su columna de Psychology Today que su comportamiento se parece con precisión a alguien en gran negación de su PTSD (Trastorno por Estrés Postraumático). Además, uno podría percibir a la subtrama como un giro refrescante en los estándares de invulnerabilidad sobre los habilidosos que pretenden salvar al mundo.

El toque mandarín es débil

¿Marvel alguna vez ha hecho algo tan absurdo como el giro de la verdadera identidad de The Mandarin? Se descubre que este villano icónico, a menudo citado como el Joker de “Batman”, no es más que un actor arruinado llamado Trevor Slattery, que ha sido contratado para mantener la mentira de que él es el verdadero rostro detrás de los devastadores ataques terroristas. Para muchos, este es el momento en el que “Iron Man 3” termina de cavar su pozo, no solo como un remate mal ejecutado para una broma sin sentido, sino como un disparo directo al corazón para los admiradores que habían anticipado un digno debut de uno de sus antagonistas favoritos.

El “verdadero mandarín” es aún más débil

Lo siguiente que argumentan como imperdonable error, es que la revelación de Aldrich Killian (Guy Pearce) como el verdadero enemigo, no podría ser más obvia. Desde un inicio, se puede percibir que su plan contra Stark es tan complicado y sus motivaciones tan cuestionables, que podemos asegurar que en “Los Increíbles” salió mejor.

La destrucción de la armadura

Algunos vieron el final del largometraje como un indicio de que, tal vez, Marvel Studios tampoco tenía a sus héroes completamente resueltos. Con la esperanza de complacer a Pepper, Tony le pide a Jarvis (Paul Bettany) que inicie un protocolo que haga que cada uno de sus trajes se autodestruyan (hasta que todos aparezcan nuevamente, reconstruidos y mejorados, en “Avengers: Age of Ultron”, dos años después). Aunque existen ciertos grupos que sienten que el abandono temporal de las responsabilidades heroicas del protagonista, se compensa con su separación posterior y la de Potts, como se implica en “Capitán América: Civil War”, mientras que a otros también les gusta pensar en él como algo saludable, un recordatorio de que Tony Stark sigue siendo Iron Man sin los trajes.

Sin dudas, es una grieta que quedará marcada en la historia de la franquicia. ¿Qué pensás, estás en contra o a favor de la cinta de Shane Black?