¿Qué fue de la vida de Frankie Muniz (“Malcolm”)?

Un joven que tenía todo el potencial para ser estrella, pero que quedó en el olvido.

Frankie Muniz

El actor de la popular serie, sobre la excéntrica familia, ha trabajado en numerosas producciones como “El Agente Cody Banks” y “Un Gran Mentiroso”. Su talento y carisma logró conquistar a los espectadores, en especial al público joven. Pero la estabilidad de su fama se perdió, y su nombre se evaporó de la industria cinematográfica.

La historia se ha repetido. En Hollywood ha sucedido muchas veces que, las celebridades jóvenes alcanzan el éxito muy tempranamente y luego, terminan en diversos problemas o abandonan su carrera. Amanda Bynes, Mara Wilson, las gemelas Olsen, Lindsay Lohan… y la lista puede seguir. “En 2002 fui nominado a un Globo de Oro. En 2020 estoy aquí, sentado frente al espejo, mirándome la calva”, escribió el intérprete. Fue catalogado como el nuevo Macaulay Culkin, famoso artista que protagonizó “Mi Pobre Angelito” y tuvo el mismo final.

En su mejor momento -así como la protagonista de “Matilda”-, el actor tomó la decisión de alejarse de la industria. Antes de sus 20 años ya se encontraba casi retirado del mundo de la actuación. Tiempo después, se dedicó a la venta de aceites, oficio que actualmente sigue teniendo. Vive en Scottsdale, lugar donde tiene su pequeña tienda especializada en aceites orgánicos, vinagres balsámicos añejos y diversos aderezos. Su pasión por este rubro es tanta que confesó: “Quiero ser el rey del aceite de los Estados Unidos”. Lo dirige junto con su esposa Paige, desde febrero.

El actor junto a Paige Price

No se vio envuelto en escándalos, como mencionamos anteriormente. Nunca se lo ha vinculado con posesión de drogas, golpes a paparazzis, ni tampoco malgasto de dinero. Sólo abandonó la industria -casi por completo- y se dedicó a otra cosa, totalmente distinta a las cámaras, la popularidad y los medios. Pero… ¿qué sucedió con él, luego de su desorbitada popularidad? “No tengo recuerdos ni de haber estado en ‘Malcolm, in the Middle’”, confesó el intérprete.

Y es que el actor ha contado que tuvo varios problemas neurológicos y, dado a eso, perdió su memoria. En 2012 y 2013 tuvo dos derrames cerebrales, causándole problemas de retención. Gran parte de su vida la conoce, sólo porque la tiene plasmada en videos (películas, entrevistas y demás). Haber sido actor en la pantalla grande y piloto de carreras (trabajo por el cual tiene diferentes accidentes que pusieron en peligro su vida, ya que le provocaron algunas conmociones cerebrales, fractura de costillas y espalda) es algo que sólo lo puede ver en imágenes. “Tengo el cuerpo de un hombre de 71 años”, comentó en una entrevista.

Estas pérdidas de memoria severas comenzaron hace casi una década. Su madre siempre le está hablando sobre los eventos importantes a los que asistió, como así también de los viajes que realizó, y según él “son historias nuevas para mí. No sé cuál es la causa, pensaba que así era cómo funcionaba mi cerebro. No sabía que debía recordar haber ido a los Emmy cuando era joven”.

El sitcom del que fue parte, dirigido por Todd Holland, fue uno de los más populares en los 2000. Y tanta fue la fama, que logró siete premios Emmy. Pero, antes del final de la serie, Frankie ya tenía planeado cambiar su destino artístico para convertirse en piloto de carreras. Durante cinco años, estuvo en diferentes competiciones automovilísticas. Pero, luego de una lesión de muñeca, el intérprete abandonó para convertirse en baterista de dos bandas de rock, llamadas You Hang Up y Kingsfoil. Y hasta el momento no se retiró del mundo musical, puesto que ejerce como mánager de Astro Lasso, el dúo electrónico que cuenta con Jordan Davis y Tristan Martin como miembros. También, encarnó a algunos personajes para series de televisión -pero fueron papeles menores- e hizo cameos. En cuanto a sus ganas de participar en el reboot de “Malcolm in the Middle”, el actor ha confesado que está dispuesto a volver a ponerse en la piel de tal personaje. Pero hay una realidad, y es que nunca volverá a ser quien fue en su etapa dorada.