¿Qué sucedió entre Uma Thurman y Quentin Tarantino?

Por este motivo terminaron su relación.

Uma Thurman y Quentin Tarantino

Durante la década de 1990, sus imágenes juntos denotaban una plena devoción mutua. La admiración que el cineasta demostró al reconocer a su musa se desenvolvió en su forma de verla a través de la cámara y exhibirla con sus ojos ante un público, que los convirtió en un icono de la cultura pop.

Llegados a los 2000, sus apariciones en la alfombra roja y el protagónico de la actriz para “Kill Bill” marcaron lo que podría haber sido el inicio de una maravillosa carrera juntos (de la misma forma que Samuel L. Jackson acompañó al director a lo largo de su filmografía). Sin embargo, una serie de acontecimientos que casi terminan en tragedia pusieron fin a su simbólica unión.

Corría el año 2003 cuando la intérprete, en la piel de Beatrix Kiddo, perseguía en su Karmann Ghia convertible a un escurridizo Bill que escapaba por el horizonte. Panorama que jamás logró alcanzar, porque en plena escena Uma estrelló el vehículo contra una palmera. Durante algunos segundos, el terror paralizó el set de rodaje. No fue hasta que Tarantino la ayudó a recomponerse que sonrió nerviosa y pudo salir del siniestro en brazos de los productores que la socorrieron. Pero si parece que todo salió bien, entonces ¿qué sucedió? Más de una década después, los verdaderos detalles del fragmento de terror salieron a la luz.

El 5 de febrero de 2018, Thurman subió a su cuenta de Instagram el video original del accidente y atacó directamente al polémico equipo detrás del proyecto: “Pongo este clip para recordar su completa exposición. Las circunstancias de este evento fueron negligentes hasta el punto de ser criminales. Considero a Lawrence Bender, E. Bennett Walsh y al famoso Harvey Weinstein como únicos responsables. Engañaron, destruyeron evidencia y continúan mintiendo sobre el daño permanente que causaron. El encubrimiento tuvo una intención maliciosa, vergüenza para estos tres por toda la eternidad”.

Para aquel entonces, la estrella logró excluir al cineasta de su testimonio. Sin embargo, el tiempo posterior al suceso casi fatal fue completamente diferente. Según sus palabras, el choque impactó en su cuerpo y en conciencia. Además de tener pánico por la posibilidad de no poder volver a caminar y las heridas en su espina dorsal, esa imagen hizo que muchos eventos considerables que realizó previamente… se volvieran secuencias traumáticas.

Su relación con Quentin comenzó en 1993, cuando se conocieron durante el Festival de Cannes. Desde ese momento, él significó en su vida una figura de confianza, cariño y seguridad. Pero, esa sensación muchas veces le jugó en contra. Aparentemente, escenas de maltrato físico en ambos volúmenes de “Kill Bill”, donde la ahorcan y escupen, se debieron a que el realizador le insistió para mantener el realismo en cámara.

Para sus ojos profesionales, el agua no suplanta la saliva, los efectos visuales no podían igualar los enrojecidos ojos de alguien que se ahoga y… un auto debe viajar a determinada velocidad para que el cabello se mueva de forma sedosa. Así es, la devoción de Tarantino por su musa lo llevó a creer que ningún doble de riesgo con peluca podría imitar la preciosura de su melena natural.

En efecto, el director miró a los ojos a su ‘amiga’ sumamente temerosa por la situación y le dijo: “Te prometo que el auto está bien, es un vehículo seguro. Conduce a 64 kilómetros por hora o tu cabello no se moverá como debe y lo vas a tener que repetir”. Y el resto es historia.

“El volante estaba en mi estómago y mis piernas estaban atascadas debajo. Sentía un dolor muy agudo”, recordó Thurman durante una entrevista de 2018. En su momento, fue el actor Ethan Hawke (su ex esposo y padre de dos hijos) el primero en enfrentar al cineasta y reclamarle que “decepcionaste a Uma como actriz y como amiga. No es una doble para una escena de autos”. Luego, una vez que la susodicha pudo volver al set (con un cuello ortopédico, las rodillas y la cabeza lastimadas) siguió la sentencia definitiva que quebró su relación por completo.

Quentin y yo tuvimos una gran discusión. Lo acusé de tratar de matarme. Él se enfureció por eso, supongo que comprensiblemente, no creía haber intentado matarme. La mayoría de las cosas que permití que me hicieran y en las que participé fueron una suerte de pelea en el barro con un hermano mayor muy enojado, pero por lo menos tenía algo de autoridad en esas decisiones”.

A la batalla, se suma que aún faltaban 15 años para que el movimiento #MeToo ubicara a Harvey Weinstein en su lugar y, desgraciadamente, su rol como productor tuvo mayor fuerza en “Kill Bill” que la víctima. Con manipulación y engaños, Tarantino se dejó influenciar de forma que la actriz no sintió la contención que esperaba de él, ni que se pusiera de su lado. Fue entonces que decidieron romper sus lazos por completo.

No pasó mucho tiempo hasta que Quentin tomó conciencia de lo sucedido y obligó a que el acusado de múltiples abusos le pidiera disculpas a su musa. Luego, se hizo con el material necesario para que ella denunciara los hechos. Para Deadline, se mostró contraído:

Le dije que estaría bien. Le dije que la carretera era toda recta. Le dije que sería seguro. Y no lo era. Estaba equivocado. No la obligué a subirse al coche. Se montó porque confió en mí, me creyó. Como director, a veces aprendes a través de errores horribles. No me tomé el tiempo para recorrer la carretera una vez más”.

Ante su claro disgusto, Thurman pareció compasiva y aseguró: “Mi capacidad de perdonar existe y estas cosas pasan. El accidente estuvo mal, pero fue la reacción del entorno lo que más me lastimó”.

En su posteo de Instagram, justo al video que vio la luz 15 años tarde, agregó: Quentin Tarantino estaba profundamente arrepentido y sigue teniendo remordimientos por este lamentable suceso. Me dio las imágenes años más tarde para que pudiera exponerlas, a pesar de que muy probablemente sea un suceso para el que nunca será posible hacer justicia. Lo hizo con pleno conocimiento de que podría causarle un daño personal. Estoy orgulloso de él por hacer lo correcto y por su valor”.

Meses después, Tarantino demostró que la comunicación entre ellos logró sanar la relación que tuvieron al revelar que “hemos hablado de eso recientemente. Lo he pensado un poco más. Si alguna de mis películas surgiera de mis otras películas, sería una tercera ‘Kill Bill’”. Un año más tarde, ella incluso lo felicitó por la nominación al Óscar de “Once Upon a Time in Hollywood”.

¿Los veremos nuevamente juntos en la décima y última película del cineasta?