Taylor Hickson: la actriz que terminó con su rostro desfigurado por grabar “Ghostland”

La película de terror, que tanto está dando qué hablar en las redes sociales, fue una experiencia traumática para la artista.

“Pesadilla en el Infierno” es una cinta que se estrenó en 2018 y que, actualmente, está siendo furor en TikTok. Tanto es así que se creó un challenge, en donde las mujeres se visten como muñecas y actúan frente a la cámara con una tétrica canción de fondo.

En esta producción participó Taylor Hickson, quien también ha actuado en “Deadpool” y en numerosas películas, pero que no fueron tan populares. Parecía una buena idea haber aceptado el proyecto, pero luego se convirtió en una verdadera pesadilla: la actriz sufrió un terrible accidente en pleno rodaje. Todo ocurrió cuando estaban grabando una escena en Winnipeg (Canadá), una de las locaciones que tenían planeadas para filmar. Allí, la intérprete tuvo que conducir un auto y, según lo que declara ella, el director le pidió que golpee muy fuerte una de las ventanillas del vehículo con su cara, a centímetros del vidrio.

El problema fue que ella rompió el cristal y cayó por la puerta, cortándose el rostro y la parte superior del cuerpo. Tuvo que someterse a una operación, donde necesitó 70 puntos, junto con una cirugía láser y de silicona (aunque podría necesitar una cirugía plástica también, según la demanda). En ese momento, se publicó una fotografía en las redes sociales, donde mostraba cómo había quedado su cara luego de este accidente: estaba manchada de sangre y le había quedado una cicatriz enorme en el lado izquierdo de su mejilla. A pesar de que ya pasó un tiempo, la herida aún se sigue notando, a pesar de que use maquillaje. Sin dudas, una marca que le quedará para el resto de su vida.

En ese mismo año que se lanzó el filme, la actriz demandó a la productora –Incident Productions– por daños y perjuicios. Ella declaró que fue por culpa del cineasta, quien le pidió que golpeara muy fuerte el vidrio. Luego de que le exigieran que debía aumentar la fuerza, ella preguntó a uno de los productores y al realizador si era seguro hacer la escena de esa manera. Ellos respondieron que sí.

Además, asegura que este problema tuvo consecuencias en su carrera actoral, como así también en lo personal. La cicatriz le produce enojo, tristeza e inseguridad. No sólo eso, sino que también se le complica encontrar trabajo y eso lo dejó muy claro en un texto que compartió en las redes sociales. Es entendible, teniendo en cuenta que la industria cinematográfica se centra mucho en la estética de las actrices y que, por más que actualmente vivamos en un mundo un poco más inclusivo, todavía hay algunas cosas que no son del todo aceptadas, logrando que sea un enorme inconveniente para la artista.