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“The Haunting of Bly Manor”: explicación del fantasma con cara de muñeca

Conocé su origen y conexión con Flora.

The Haunting of Bly Manor

A pesar de ser una figura menor en el programa, cuenta con una trágica historia detrás. El espíritu es uno de los muchos que residen en el terreno y mantiene una gran conexión con el encantamiento de Bly Manor. Como pudimos apreciar, el show hace un trabajo minucioso al explicar los fantasmas que a menudo se esconden en el fondo de muchas escenas. En cada episodio, seguimos el viaje de la estadounidense Dani (Victoria Pedretti), quien llega a Inglaterra para convertirse en la institutriz de dos niños pequeños llamados Miles y Flora. Rápidamente se da cuenta de que algo en la casa no está bien, puesto que las personas que mueren allí permanecen después como entidades míticas. Entre estas desafortunadas personalidades, el fantasma con cara de muñeca ha corrido la misma suerte. ¿Sabés qué le sucedió? Continuá leyendo para enterarte (y cuidado con los spoilers).

En la serie, se percibe notablemente la inquietante incomodidad que los pequeños sienten por estos seres, y dicho personaje es en parte la razón de eso. Su naturaleza convence a Flora de que confíe en él, lo que casi deriva en un fatal destino. Aun así, él es en realidad víctima de una fuerza mayor que mantiene a todos los que mueren en la propiedad confinados para siempre: el espíritu original de Manor, la dama del lago. Ella era la residente de la mansión, pero, tras su desaparición del mundo de los vivos, se convirtió en un espíritu vengativo. Años después de lo sucedido con Viola (Kate Siegel), regresó al hogar y encontró a un niño en lo que solía ser la habitación de su hija. Como deseaba ser madre, se lo llevó al lago y lo mató en el proceso. Flora notó su presencia por primera vez cuando tenía cinco años, tres inviernos antes de que sucedieran los eventos del programa.

Ese primer encuentro con la pequeña, cambió su perspectiva sobre los espíritus que viven en la casa. Inicialmente, se asusta cuando ve a un infante sin rostro en su habitación. Sin embargo, más tarde, el mismo título revela que los fantasmas pierden sus rasgos faciales cuando comienzan a olvidar quiénes son. Después de que su madre y su tío la animaran a abrazar lo que creen que es solo un amigo imaginario, la niña decide darle una nueva cara. Ya con este vínculo establecido, se siente cómoda con los seres que conviven en su residencia. Como es solo un niño asustado, se da cuenta de que no hay nada que temer. Mientras que los otros entes en Bly Manor son mucho más amenazantes, ella todavía interactúa con ellos con facilidad. Por eso, si no fuera por el sacrificio de Dani al final, el efecto de su relación habría ocasionado la desaparición de Flora.

¿Te habías dado cuenta de esto? Nunca es un mal momento para volver a ver una buena historia y percibir aquellos detalles que la vuelven aún mejor.