“Titanic”: ¿qué es verdad y qué no en la cinta de 1997?

Hay hechos verídicos, y hay otros que no tanto.

“Titanic”

Una de las películas más conocidas en la industria cinematográfica, hasta el momento, es la dirigida por James Cameron. El director recreó el terrible suceso, que tuvo lugar en la noche del 14 al 15 de abril de 1912. Pero, a pesar del evento ocurrido, lo que flechó a los espectadores fue la increíble química entre los protagonistas principales: Rose (Kate Winslet) y Jack (Leonardo DiCaprio)… ¿Esa historia de amor está basada en un hecho real? ¿Qué más sucedió en 1912 además del hundimiento? Todo eso, te lo contamos acá abajo.

La pareja de Rose y Jack

En realidad, nunca existieron. Esta increíble historia de amor era muy buena para ser de verdad. Y todo fue obra de Cameron, quien inventó esto para centrar la atención en algo que no fuera sólo el Titanic. Se creía que podía haber llegado a suceder debido a la aparición de un pasajero en las listas, el cual figuraba como J. Dawson, pero esa inicial le correspondía a Joseph y nada tenía que ver con la historia del personaje de la cinta; mientras que Rose tampoco tiene una similitud con alguna pasajera, sino que el cineasta se basó en la artista Beatrice Wood.

Pero, hay algunos personajes que sí estuvieron en el transatlántico británico: Margaret “Molly” Brown fue una viajera de primera clase del Titanic. Quienes también abordaron al barco fueron el arquitecto de la embarcación Thomas Andrews, el director de la línea de cruceros Bruce Ismay y el capitán Edward John Smith.

El cuarteto de cuerdas

Este conjunto musical de cuatro instrumentos de cuerda sucedió realmente mientras se hundía el barco. Mientras el famoso transatlántico estaba cubriéndose de agua del océano y la gente estaba enloquecida porque se acercaba el final de sus vidas, estos músicos comenzaron a tocar. Quien comenzó esto fue Wallace Henry Hartley, un violinista y director de la Wallace Hartley Band; decidió ponerse a tocar música clásica, según lo recordado por los supervivientes, quienes dijeron que tocó In the Shadows y Alexander’s Ragtime Band. Desafortunadamente, el artista falleció ese mismo día.

Los restos del Titanic

Las tomas submarinas que vemos de los restos del barco son reales. Esto es porque Cameron contrató a la embarcación rusa Akademik Mstislav Keldysh y a sus dos sumergibles, en 1995. Hizo un total de doce inmersiones para poder realizar tomas del barco hundido en el fondo del norte del Océano Atlántico. Pero no fue nada fácil, ya que se diseñaron cámaras y carcasas especiales para que resistan a la presión del agua. Con cada una de ellas, se podía rodar sólo doce minutos de metraje, siendo que cada inmersión duró aproximadamente quince horas. Es por eso que, aunque vimos estos planos reales bajo el agua, la realidad es que no todos lo son.

El oficial Murdoch

Uno de los trabajadores del Titanic que murió allí fue William Murdoch, pero hubo mucha polémica con este personaje, debido a que sus familiares y descendientes creyeron que la cinta de 1997 fue un insulto hacia su persona. El problema fue que se utilizó su figura real para recrear hechos falsos, como que aceptó sobornos y que se suicidó. Según los testigos, hubo un oficial que se suicidó, pero no había certeza de que fuera él. Por eso, los ejecutivos del estudio tuvieron que acabar con esta disputa y realizaron una disculpa pública, sumado de una donación de 8500 dólares al fondo conmemorativo de Murdoch.

La pareja de ancianos

Esta es una de las imágenes más tristes de la cinta, y es real. Le sucedió a Isador e Ida Straus, una pareja de pasaros de primera clase que tomaron la decisión de quedarse dentro del banco mientras éste se hundía. Según los supervivientes, ellos tenían que separarse en los botes salvavidas (los cuales primero eran para mujeres y niños), pero no quisieron hacerlo. “Hemos estado viviendo juntos durante muchos años. Donde tú vayas, yo voy”, fueron las presuntas palabras de la señora, según testigos. Para esperar su deceso, se quedaron sentados en reposeras, y no en sus camas como muestran en la película. De igual manera, el hecho es igual de dramático.

El collar de Rose

Ese bello colgante azul no existió, pero sirvió mucho para la trama. Tengamos en cuenta que este personaje femenino tampoco había sido real, por lo que era predecible que el objeto sea inventado. De igual manera, el director se basó en el famoso diamante Hope que el rey Luis XVI de Francia le dio a María Antonieta, el cual se encuentra en el Museo Smithsonian de Historia Natural. También se realizó una réplica de éste, para la cantante Céline Dion (intérprete de My Heart Will Go On), quien lo utilizó en la presentación de los Óscars de 1998. Luego, fue vendido en una subasta por más de dos millones de dólares.

Si querés conocer más detalles sobre el detrás de escena de la cinta, podés hacer clic acá para ver sus curiosidades.