Warner Bros. le envía un sutil aviso a J.K. Rowling

La empresa dejó en claro, públicamente, su posición en cuanto a la transfobia de la escritora.

J.K. Rowling at an event for Fantastic Beasts: The Crimes of Grindelwald (2018)

Luego de escribir un ensayo con más de 3500 palabras (en el que argumenta por qué no se “doblegará” ni cambiará de opinión) y de ignorar los intentos de ayuda de Daniel Radcliffe, Emma Watson y Bonnie Wright (protagonistas de “Harry Potter”), la productora, que le dio espacio a sus historias para recrearlas en la gran pantalla durante más de 10 años, ha decidido ser la figura que ponga un límite a la autora.

“Los eventos de las últimas semanas han reafirmado nuestra resolución como compañía de confrontar temas sociales difíciles. La posición de Warner Bros. en la inclusión está bien establecida, y amparar una cultura diversa e inclusiva nunca ha sido más importante para nuestra empresa y nuestro público alrededor del mundo. Valoramos profundamente la labor de nuestros trabajadores, que dan tanto de sí mismos compartiendo sus creaciones con todos nosotros. Reconocemos nuestra responsabilidad de amparar la empatía y luchar por el entendimiento de todas las comunidades y de todas las personas, particularmente aquellas con las que trabajamos y a las que llegamos a través de nuestro contenido”, comenzó la declaración del estudio.

Al ser el mundo mágico uno de sus productos más rentables, optaron por no mencionar el nombre de Rowling. Pero con tres películas de “Animales Fantásticos” aún en desarrollo, mantener a su creadora al margen y mostrar su apoyo a la causa, es un detalle necesario. “Nuestros valores centrales incluyen la diversidad, la inclusión y el respeto por todos nuestros visitantes, al igual que los miembros de nuestro equipo. Nuestros parques temáticos son lugares donde las personas y las familias de todo tipo son bienvenidas para disfrutar de su tiempo juntos. Más allá de eso, no tenemos más comentarios”, concluye Warner.

The Wizarding World of Harry PotterUniversal Studios (Orlando, Florida)

Mientras los productores, detrás de la magia, advierten con ambigüedad a Johane sobre el peligro de sus publicaciones, demás entidades continúan condenando a la madre de magos y hechiceras. Actores que trabajaron con ella, fundaciones por los derechos humanos, el público general e incluso los Potterheads, que se debaten si podrán seguir manteniendo su imagen de fanáticos o no, ya que no disfrutarán la saga de la misma manera.

J.K. Rowling está traficando mentiras dañinas en un momento en que la comunidad trans enfrenta una violencia indescriptible. Al menos veintiséis personas transgénero y de variación de género fueron asesinadas en 2019. 2020 ya ha visto al menos doce personas transgénero, o de variación de género, asesinadas. Las mujeres trans son mujeres, y el intento de Rowling de esconderse detrás del manto del feminismo trans-exclusivo, perjudica tanto a las comunidades trans como a las feministas. Sus palabras están infligiendo daño a la comunidad transgénero y no binaria, que ya se encuentra entre la población más marginada y en peligro del mundo. Si no escucha a los defensores trans sobre el daño que está causando, no merece su plataforma”, atacó Alphonso Davis, presidente de Human Rights Campaign (Campaña de Derechos Humanos, fundada en 1980).

Por otro lado, J.K. no es la única que está perjudicando su propio universo. La polémica que rodea la historia de Newt Scamander se expande aún más. Las acusaciones de Johnny Depp, el vídeo de Ezra Miller ahorcando a una mujer y los problemas con la comunidad LGTB por no querer mostrar en su totalidad la homosexualidad de Dumbledore y Grindelwald, son solo algunos de los problemas que abundan en el spin-off maldito… ¿Podrá esta franquicia resurgir como Fawkes?