“Yo, Ennio Morricone, he muerto”: la carta post-mortem que dejó el compositor

La leyenda del cine se despide.

Ennio Morricone

En el día de la fecha, el mundo se despertó con una desoladora noticia. La familia del mítico creador de inolvidables piezas musicales, anunció esta mañana su fallecimiento desde una clínica en Roma. Con 91 años, informan que la causa de su muerte fue una caída, que le generó una ruptura en el fémur. Mientras sus allegados preparan un funeral privado y la industria llora su pérdida, su abogado se encargó de publicar, lo que el italiano escribió especialmente para hoy.

“Yo, Ennio Morricone, he muerto. Lo anuncio a todos los amigos que han estado junto a mí siempre y a los que están lejos, a los que saludo con mucho afecto. Es imposible nombrarlos a todos. Pero un recuerdo particular es para Peppuccio y Roberta, grandes amigos muy presentes en los últimos años de nuestra vida. Una razón me lleva a saludar así a todos y a celebrar un funeral privado: no quiero molestar. Un saludo afectuoso a Inés, Sara, Enzo y Norbert, por haber compartido conmigo y con mi familia gran parte de mi vida. Quiero recordar con cariño a mis hermanas Adriana, María, Franca y a sus familias, y hacerles saber lo mucho que les he querido. Un saludo pleno, intenso y profundo a mis hijos Marco, Alessandra, Andrea, Giovanni, a mi nuera Mónica y a mis nietos Francesca, Valentina, Francesco y Luca. Espero que sepan lo mucho que les he querido. Por último, María (pero no última). A ella le renuevo el extraordinario amor que nos ha mantenido unidos y que lamento abandonar. Para ella es el adiós más doloroso”, finaliza la carta.

Sergio Leone: “Mis mejores diálogos y guiones son de Ennio Morricone“.

Recordemos que, a pesar de haber contribuido en varias películas, su amor y reconocimiento siempre fue para los spaghetti westerns de Sergio Leone, como “El Bueno, el Malo y el Feo”, “Érase una vez en el Oeste” y “Por un Puñado de Dólares”, mismos que lo llevaron a la fama en sus inicios, junto con “Novecento”, “Érase una vez en América”, “Cinema Paradiso”, “La Cosa” de John Carpenter y “Bastardos sin Gloria” tiempo después. Tras estas experiencias, participó en obras que le valieron de numerosos premios (destacando el Óscar honorífico en 2007 y el que recibió por “Los 8 más Odiados”, de Quentin Tarantino). Además, también se le concedió, junto a su compañero John Williams, el Premio Princesa de Asturias de las Artes, cuya entrega seria en una ceremonia a realizar en octubre.

“¿Por dónde empezar con el icónico compositor Ennio Morricone? Podía convertir una película del montón en imprescindible, una buena película en arte y una gran película en leyenda. No se ha movido de mi estéreo en toda mi vida. Qué legado de trabajo deja detrás”.

Guitarra eléctrica, arpa, silbatos, campanas de iglesias, látigos, aullidos de coyotes, relojes, disparos. El hombre que caracterizó con textura y pulso cada una de sus composiciones, mismas que añadirían un peso fundamental a la gran pantalla, no podía retirarse sin su último toque de drama y humildad.

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